Alrededor de las perspectivas de desarrollo del asistente de voz «Alisa AI» se están avivando pasiones considerables. En medio de los debates en el Ministerio de Digitalización sobre una posible ampliación de las funciones de los asistentes de IA nacionales en teléfonos inteligentes, tabletas y altavoces inteligentes, «Yandex» se apresuró a aclarar la situación. El jefe del grupo de seguridad de «Alisa AI» y del transporte autónomo de la empresa, Boris Ryutin, negó categóricamente la información de que el asistente podría obtener acceso ilimitado a los datos de los usuarios, incluidas las aplicaciones bancarias.
Posición oficial de «Yandex»
Según Ryutin, las capacidades de cualquier asistente en un dispositivo móvil siempre están estrictamente limitadas por los mecanismos de seguridad del sistema operativo. El acceso solo es posible a aquellas funciones y datos para los cuales el usuario ha dado permiso explícito. Destacó que «Alisa AI» no recibe ni recibirá privilegios adicionales que la coloquen en una posición ventajosa frente a sus homólogos extranjeros. Además, el propietario del dispositivo siempre tiene derecho a elegir de forma independiente al asistente, ya sea ruso o extranjero, en la configuración del dispositivo. Este es un derecho básico disponible para todos.
El motivo de preocupación fue la iniciativa del Ministerio de Digitalización, en cuyo marco «Alisa AI» podría incluirse en la lista de software de preinstalación obligatoria, así como dotarse de derechos de acceso ampliados a funciones y aplicaciones del sistema que recopilan datos sensibles. Los analistas del mercado ven en esto riesgos de monopolización del espacio digital por parte de «Yandex», pero en la propia empresa insisten en que no habrá ningún «cheque en blanco».
Esencia de la iniciativa legislativa
El proyecto de decreto en discusión, que ya apareció en el portal de actos normativos a principios de agosto y luego fue retirado para su revisión, supone que el asistente de IA podría convertirse en un «servicio con acceso a funciones del sistema». Se trata de capacidades ampliadas para trabajar con notificaciones, autorización y componentes de hardware. Sin embargo, como subrayan fuentes familiarizadas con la situación, incluso en esta versión del documento no se hablaba de otorgar al asistente acceso directo a utilidades bancarias ni de la posibilidad de almacenar información confidencial en sus propias infraestructuras. Todas las operaciones debían permanecer dentro de los permisos otorgados por el usuario.
La base legislativa para tales cambios ya se está formando: en julio se aprobó la ley «Sobre el apoyo al desarrollo de la inteligencia artificial en Rusia», que crea las bases para la implementación de un «asistente de IA sistémico basado en modelos fundamentales soberanos o nacionales». Los expertos creen que el objetivo principal de esta iniciativa es limitar la presencia de modelos de IA extranjeros en el mercado ruso, aunque no hay confirmaciones directas de esto por parte de las autoridades.
Mi opinión: La situación en torno a «Alisa» es un claro ejemplo de cómo las iniciativas regulatorias, incluso las bienintencionadas, generan una ola de especulaciones. Para el mercado es fundamental que cualquier innovación no viole el principio básico de soberanía del usuario sobre sus datos. De lo contrario, corremos el riesgo de obtener no un avance tecnológico, sino una nueva ola de desconfianza hacia las plataformas digitales.