SpaceX como la nueva Rocket Lab: Analista advierte sobre la trampa de la OPI récord
El mercado contiene la respiración tras la OPV más sonada de la historia: la colocación de acciones de SpaceX (SPCX). Sin embargo, no todos los participantes comparten el optimismo general. El destacado analista macroeconómico bajo el seudónimo Wimar.X ve en el actual frenesí paralelismos inquietantes con la historia de la empresa Rocket Lab (RKLB) en 2021. En su opinión, lo que parece el inicio de una era espacial para los inversores podría resultar, en realidad, una clásica trampa de liquidez.
SpaceX salió a bolsa el 12 de junio de 2026, colocando acciones a un precio de $135. Esto le otorgó a la empresa una valoración de aproximadamente 1,75 billones de dólares. Ya en el primer día de cotización en el Nasdaq, el título cerró por encima del precio de colocación, lo que solo avivó el interés de los inversores minoristas. Pero, según Wimar.X, este escenario ya se había representado antes.
Lección de 2021: el camino de Rocket Lab
En 2021, Rocket Lab también salió a bolsa con grandes titulares. Entonces todos repetían lo mismo: «Esto es el futuro», «Las acciones espaciales lo cambiarán todo». Sin embargo, a esto le siguió un desplome aleccionador. Según los datos del analista, las acciones de RKLB se desplomaron un 82,8% desde su máximo histórico de 2021 hasta el mínimo de 2022. Los inversores minoristas, en sus palabras, «compraron un sueño» y luego se enfrentaron a la dura realidad de una corrección del mercado.
Wimar.X traza un paralelismo directo: en 2026 vemos la misma narrativa espacial. La empresa acaba de cotizar, hay un enorme revuelo en torno a la mayor OPV de la historia, una valoración de un billón de dólares, y todos vuelven a llamarlo futuro. Sin embargo, según afirma el analista, la valoración de SPCX ya está empezando a bajar, lo que es una señal bajista, no alcista.
Por qué SpaceX es una apuesta más peligrosa
La diferencia clave, según el experto, radica en la escala. SpaceX es mucho más grande que Rocket Lab, el mercado en torno a la empresa está «saturado» y el momento para entrar es peor. La misma euforia espacial, la misma persecución de los inversores minoristas, una historia similar sobre el futuro, pero con una sincronización menos favorable. Wimar.X subraya: el hype espacial puede primero disparar las cotizaciones, pero luego hundir a quienes lo persiguieron.
En respaldo de su experiencia, el analista señala que estudia macroeconomía desde hace más de una década y ha predicho casi todos los grandes picos del mercado, incluido el máximo histórico de bitcoin en octubre. Insta a los inversores a la cautela y la prudencia antes de tomar decisiones de inversión.
Opinión experta de Cryptalist: Me inclino a estar de acuerdo con este análisis. La historia de los mercados financieros está llena de ejemplos en los que las OPV «más prometedoras» se convirtieron en puntos de máximo optimismo y posterior decepción. El FOMO (miedo a perderse algo) es el peor consejero a la hora de evaluar empresas con capitalizaciones multimillonarias, especialmente en sectores intensivos en capital donde aún queda mucho camino hasta obtener beneficios reales. Los inversores deberían sopesar cuidadosamente los riesgos antes de invertir en la carrera espacial a los precios actuales.