La amenaza cuántica para Ethereum se ha convertido en realidad: Google ha reducido el umbral de ataque en 20 veces, pero la protección ya está en camino.
El mundo de las criptomonedas entra en una nueva era. En marzo de 2026, el equipo de investigación Google Quantum AI presentó resultados que cambian radicalmente la percepción sobre la seguridad de las blockchains. Según estos datos, para vulnerar la protección criptográfica de Ethereum se necesitarán aproximadamente 20 veces menos recursos computacionales de lo que se creía anteriormente. No se trata de una amenaza hipotética lejana: ya se han mencionado plazos concretos, y por ahora solo una red blockchain se prepara seriamente para repeler el ataque.
Umbral reducido: ¿qué significa esto para Ethereum?
Anteriormente, los expertos estimaban que para vulnerar el esquema de firma electrónica ECDSA, que protege cada cuenta de Ethereum, se necesitarían decenas de miles de cúbits lógicos. El nuevo trabajo de Google reduce esta estimación a aproximadamente 1200 cúbits. La compañía considera esta proyección bastante realista y ya ha establecido un plazo interno para migrar sus propios sistemas a protección poscuántica: el año 2029.
¿Por qué es esto crítico? ECDSA es un algoritmo de firma digital que se utiliza para verificar cada transacción. Cuando envías fondos, tu clave pública se revela en la cadena. Una computadora cuántica lo suficientemente potente podrá calcular a partir de ella la clave privada y vaciar la billetera. Los sistemas cuánticos actuales aún no pueden hacerlo, pero 1200 cúbits ya son un punto de referencia concreto al que los ingenieros pueden ajustarse. Es notable que aproximadamente el 0,1% de los fondos en la red Ethereum ya se encuentran en direcciones con claves públicas reveladas; estas billeteras son vulnerables hoy mismo.
La amenaza no solo afecta a los poseedores de ETH. Están en riesgo las firmas de los validadores, las garantías de disponibilidad de datos y los sistemas de prueba de conocimiento cero, en los que se basan la mayoría de los protocolos rollup. Toda esta infraestructura se apoya en matemáticas que una computadora cuántica lo suficientemente potente podría vulnerar.
Ethereum actúa: equipo, premio y hard fork
La Fundación Ethereum no espera pasivamente. En enero de 2026, se formó un equipo independiente de Seguridad Poscuántica bajo la dirección de Tom Coratger. Trabaja de manera completamente abierta: todos los resultados se publican en el sitio web del proyecto. Uno de los investigadores clave, Justin Drake, considera la protección contra la amenaza cuántica como una de las principales tareas estratégicas.
La Fundación anunció el Poseidon Prize: un premio de 1 millón de dólares por soluciones innovadoras en criptografía basada en funciones hash. Estos desarrollos se apoyan en tres estándares de criptografía poscuántica aprobados por el NIST en agosto de 2024.
En el corto plazo, se considera el EIP-8141, un estándar que implementa la abstracción de cuentas a nivel de red y otorga a cada una el derecho de elegir su propio esquema de firma. Se planea incluirlo en el hard fork Hegota, programado para la segunda mitad de 2026. Ethereum espera completar su reestructuración técnica aproximadamente para 2029, el mismo hito que Google ha establecido para sus sistemas.
Para quienes deseen protegerse hoy mismo, el proyecto Kohaku de la Fundación es adecuado. Permite a cualquiera crear una cuenta inteligente resistente a cuánticos basada en el estándar ERC-4337, que se apoya en la abstracción de cuentas. No se necesita un hard fork para esto, y el costo del procedimiento en la red de prueba de nivel 1 es de aproximadamente 0,07 dólares.
El resto de la industria blockchain: silencio
Ninguna de las grandes blockchains ha respondido a la amenaza como lo ha hecho Ethereum. Bitcoin, Solana y otras enfrentan vulnerabilidades similares: el esquema de firmas ECDSA se utiliza en toda la industria. Sin embargo, ningún proyecto ha formado un equipo independiente de seguridad poscuántica ni ha presentado un plan de acción comparable.
La cifra de 1200 cúbits aún no es una sentencia: para que el equipo cuántico alcance este nivel, es necesario resolver serios desafíos de ingeniería. Pero la reducción de la estimación de riesgo en 20 veces, y además como resultado de uno de los programas cuánticos más avanzados del mundo, no es una señal que el resto del mercado pueda seguir postergando.
Opinión del experto: Ethereum demuestra una proactividad poco común en la industria cripto. Mientras otros participantes del mercado guardan silencio, la Fundación ya está sentando las bases para la seguridad poscuántica. Inversores y desarrolladores deben seguir de cerca la evolución de los acontecimientos: quien no se prepare para 2029 corre el riesgo de quedarse con las manos vacías.