Crypto news

15.06.2026
15:14

La amenaza cuántica para Ethereum se ha vuelto más real: Google redujo el umbral de ataque en 20 veces, pero la protección ya está en marcha.

La amenaza cuántica para las blockchains ha dejado de ser una hipótesis abstracta. Las recientes investigaciones de Google Quantum AI, publicadas en marzo de 2026, cambian radicalmente el panorama de riesgos para Ethereum. Según nuevas estimaciones, para vulnerar el esquema de firma digital ECDSA que protege cada cuenta en la red, se necesitarán aproximadamente 20 veces menos recursos computacionales de lo que se creía anteriormente. Si antes los pronósticos manejaban decenas de miles de cúbits lógicos, ahora el listón ha bajado a 1.200. Esto no es solo una cifra teórica: en Google la consideran tan realista que ya han establecido un plazo interno para migrar sus propios sistemas a la criptografía postcuántica para 2029.

Por qué esto lo cambia todo para Ethereum

La vulnerabilidad reside en la base misma de las transacciones. Cuando envías fondos, tu billetera revela la clave pública en la cadena. Una computadora cuántica lo suficientemente potente podría calcular la clave privada a partir de ella y vaciar el saldo. Las máquinas cuánticas actuales no pueden hacerlo, pero 1.200 cúbits lógicos ya son un hito de ingeniería muy concreto. Es especialmente preocupante que aproximadamente el 0,1% de todos los fondos en la red Ethereum se encuentren en direcciones con claves públicas expuestas; estas billeteras ya son vulnerables hoy. No solo los usuarios están en riesgo: la amenaza cuántica se cierne sobre las firmas de los validadores, las garantías de disponibilidad de datos y los sistemas de prueba de conocimiento cero en los que se basan la mayoría de los protocolos rollup. Toda esta matemática se rompe con suficiente potencia cuántica.

La Fundación Ethereum actúa: equipo, premio y hard fork

En enero de 2026, la Fundación Ethereum formó un equipo independiente de Seguridad Postcuántica bajo la dirección de Tom Coratger. Trabaja de forma completamente abierta y todos los resultados se publican en el sitio web del proyecto. Uno de los investigadores clave, Justin Drake, considera la protección contra la amenaza cuántica como una de las principales tareas estratégicas. La Fundación también anunció el Premio Poseidon, de 1 millón de dólares, para soluciones innovadoras en criptografía basada en funciones hash, apoyándose en los tres estándares de criptografía postcuántica del NIST, aprobados en agosto de 2024.

A corto plazo, se está considerando el EIP-8141, un estándar que introduce la abstracción de cuentas a nivel de red y permite a cada usuario elegir su propio esquema de firma. Se planea incluirlo en el hard fork Hegota, programado para la segunda mitad de 2026. Se espera que la reestructuración técnica completa de Ethereum esté terminada aproximadamente para 2029, el mismo plazo que Google se ha fijado. Para quienes quieran protegerse hoy, existe el proyecto Kohaku de la Fundación. Permite crear una cuenta inteligente resistente a la computación cuántica basada en el estándar ERC-4337 sin necesidad de un hard fork. El costo del procedimiento en la red de prueba de primera capa es de aproximadamente 0,07 dólares.

El resto de la industria blockchain: silencio

Ninguna de las grandes blockchains ha respondido a la amenaza como lo ha hecho Ethereum. Bitcoin, Solana y otras se enfrentan a las mismas vulnerabilidades de ECDSA, pero ningún proyecto ha formado un equipo independiente de seguridad postcuántica ni ha presentado un plan de acción comparable. La cifra de 1.200 cúbits aún no es una sentencia: para que el hardware cuántico alcance este nivel, es necesario resolver serios desafíos de ingeniería. Pero reducir la estimación de riesgo en 20 veces, y además como resultado de uno de los programas cuánticos más avanzados del mundo, no es una señal que el resto del mercado pueda seguir posponiendo.

Mi análisis: El mercado claramente subestima la velocidad del progreso cuántico. La Fundación Ethereum demuestra una proactividad ejemplar, pero para el resto de los actores, el tiempo para reaccionar se está agotando. Los inversores deberían prestar atención a los proyectos que ya están implementando soluciones postcuánticas; esto podría convertirse en un factor clave de confiabilidad a largo plazo.