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15.06.2026
18:58

El regulador filipino endurece las reglas de listado de criptoactivos: las monedas de privacidad quedan prohibidas

REGULATION

El Banco Central de Filipinas (Bangko Sentral ng Pilipinas, BSP) aprobó oficialmente las reglas actualizadas para la cotización de activos digitales para todos los proveedores de servicios de activos virtuales (VASP) con licencia. El nuevo reglamento introduce estrictos criterios de evaluación y, lo que es más importante, impone una prohibición directa a la adición y el soporte de tokens orientados a la privacidad.

Seis pilares de verificación

A partir de ahora, antes de incluir cualquier moneda o token en su cotización, los proveedores están obligados a realizar una verificación multifactorial en seis áreas clave. En primer lugar, se realiza un análisis de los datos del emisor y del equipo del proyecto. A continuación, se evalúa la madurez del mercado: qué tan demandado es el activo y si tiene liquidez real. Se presta especial atención a los casos de uso: el regulador quiere ver un valor práctico, no ruido especulativo.

También forman parte de la lista de verificación obligatoria la transparencia y seguridad del código, el estado de la liquidez y las reservas, así como el pleno cumplimiento de la legislación vigente. Las plataformas ya no solo realizan una verificación única al momento de la cotización, sino que están obligadas a llevar un monitoreo constante de los activos ya añadidos. Además, cada exchange debe definir de antemano condiciones claras para la suspensión de operaciones o la exclusión de la lista, lo que aporta previsibilidad al mercado.

Golpe a la privacidad

La decisión más controvertida es la prohibición total de los activos orientados a la privacidad. Se trata de criptomonedas que, por su arquitectura, ocultan los detalles de las transacciones (por ejemplo, Monero, Zcash o Dash). Para el regulador, esto supone un conflicto directo con los requisitos de lucha contra el blanqueo de capitales (AML) y la financiación del terrorismo (CFT). Desde el punto de vista del BSP, el anonimato de estas monedas las convierte en una herramienta de alto riesgo que no puede controlarse dentro del marco legal existente.

Este paso es una continuación lógica de la tendencia global: los reguladores de todo el mundo presionan cada vez más contra las monedas privadas, exigiendo total transparencia a los exchanges. Para el mercado filipino, que está en activo desarrollo y atrae a actores internacionales, estas medidas implican un mayor control, pero también una posible reducción del atractivo para quienes valoran el anonimato.

Mi comentario experto: La decisión del BSP no es solo un endurecimiento local, sino una señal para toda la industria. La prohibición de los activos confidenciales puede provocar que parte de los usuarios migren hacia servicios descentralizados y no custodiales, donde el control regulatorio es mínimo. Sin embargo, para la legitimación a largo plazo del mercado cripto en Filipinas, estos pasos son inevitables: sin transparencia no habrá confianza por parte de los inversores institucionales y el sector bancario.