El Banco Central de Filipinas (Bangko Sentral ng Pilipinas) endurece las reglas para la cotización de criptoactivos: enfoque en seguridad y transparencia.
El Banco Central de Filipinas (BSP) ha puesto en vigor una normativa actualizada para los proveedores de servicios de activos virtuales (VASP) con licencia. Las nuevas regulaciones cambian significativamente el enfoque hacia la inclusión de criptomonedas en las plataformas locales, introduciendo estrictos requisitos de diligencia debida y una prohibición categórica de respaldar activos orientados a la privacidad.
Según el documento aprobado, todos los proveedores están obligados a realizar una verificación multifactorial de cada moneda o token antes de su incorporación. El proceso incluye una evaluación basada en seis criterios clave: datos del emisor y su reputación, madurez y profundidad del mercado del activo, escenarios de uso reales, nivel de transparencia y seguridad del código, liquidez y existencia de reservas, así como el pleno cumplimiento de la legislación vigente.
Se presta especial atención a las monedas anónimas. El regulador prohíbe directamente a los VASP la inclusión y el soporte de criptomonedas que, por su diseño, dificulten el rastreo de transacciones. Este es un paso que ya hemos visto en otras jurisdicciones que buscan restringir herramientas potencialmente utilizadas para el lavado de activos.
Además del cribado previo, las plataformas ahora están obligadas a realizar un monitoreo continuo de los activos ya añadidos. Deben desarrollar y aprobar de antemano mecanismos claros para suspender las operaciones o retirar activos en caso de detectarse infracciones o cambios en las condiciones del mercado. Esto convierte la inclusión de un activo de un procedimiento único en un proceso continuo de gestión de riesgos.
Mi comentario: Medidas como estas son una continuación lógica de la tendencia global hacia la regulación del mercado de criptomonedas. Filipinas, siendo uno de los mercados más activos en la región de Asia-Pacífico, busca crear un entorno seguro para los inversores sin sofocar la innovación. Sin embargo, la prohibición de las monedas privadas podría empujar a una parte de los usuarios hacia canales P2P ilegales, lo que reduciría la efectividad de la propia regulación.