Singapur está rediseñando el mapa del mercado del oro: Asia exige su propio centro de precios.
Singapur lanza un ambicioso programa para convertirse en el principal centro de comercio de oro físico en Asia. Seis de los bancos más grandes del mundo ya han respaldado la creación de un nuevo sistema de compensación para el metal precioso almacenado en la isla. Esto supone un desafío directo no solo para Hong Kong, sino también para el consolidado modelo de fijación de precios de Londres.
El 15 de junio, el viceprimer ministro Gan Kim Yong presentó un paquete de iniciativas de la Bolsa de Singapur (SGX) y la Autoridad Monetaria de Singapur (MAS). La lógica es simple e inflexible: Asia representa el 70% de la demanda mundial de oro, sin embargo, los principales referentes de precios aún se forman en Londres y Nueva York. Este es un desequilibrio sistémico que Singapur pretende corregir.
Cómo planea Singapur convertirse en líder
SGX abrirá un sistema de compensación extrabursátil (OTC) para el oro físico almacenado en Singapur para finales de 2026. Entre los participantes se encuentran DBS, Deutsche Bank, ICBC Standard Bank, JPMorgan, OCBC y UOB. Se espera que el comercio interbancario comience en 2027. Esto no es solo un proyecto de infraestructura, sino la creación de un nodo financiero completo que cubrirá las necesidades de los inversores institucionales asiáticos.
Desde octubre, MAS también ofrecerá servicios de almacenamiento de oro para bancos centrales extranjeros y fondos soberanos. En el marco de los incentivos fiscales, se elimina el límite del 5% en inversiones en metales preciosos físicos. Ahora, los fondos y las oficinas familiares podrán aumentar significativamente la proporción de oro en sus carteras sin barreras administrativas.
La paradoja asiática: hay demanda, pero no infraestructura
Aproximadamente el 70% de la demanda mundial anual de oro proviene de compradores asiáticos, pero hasta ahora no existía una infraestructura desarrollada en el continente para manejar tales volúmenes. Gan Kim Yong acertadamente calificó como un problema sistémico que los principales referentes de precios los establezcan Londres y Nueva York. Para Asia, esto es especialmente sensible: durante las horas de negociación locales, la liquidez disminuye y realizar grandes transacciones se vuelve significativamente más difícil.
Las autoridades de Singapur no buscan desplazar por completo los mercados existentes. Su objetivo es convertirse en un eslabón de conexión que vincule la demanda local con la liquidez global durante las horas diurnas. Las transacciones extrabursátiles (OTC) son más adecuadas para grandes operaciones institucionales que las bursátiles, ya que brindan a los participantes mayor flexibilidad en cuanto a tiempo y condiciones.
La carrera por el liderazgo en el centro de oro y divisas de Asia
Singapur tiene un competidor activo. Hong Kong planea lanzar su propio sistema de compensación de oro ya en julio y reanudar la negociación de futuros del metal. La ciudad ha obtenido el respaldo de varios bancos y ha establecido vínculos con bancos centrales. Sin embargo, el sistema de Singapur ya cuenta con el apoyo de seis de los bancos internacionales más grandes, lo que representa una seria apuesta por el éxito comercial.
El oro se ha encarecido notablemente durante este año, lo que ha atraído la atención de inversores institucionales y ha intensificado la rivalidad entre los dos centros. DBS, uno de los participantes del sistema de Singapur, está preparando el lanzamiento de oro físico tokenizado para clientes minoristas. Su competidor OCBC ya compra, vende y almacena el metal precioso para instituciones en Singapur.
Mi análisis: El resultado de esta carrera no lo determinará la velocidad de lanzamiento, sino la capacidad de atraer flujos reales de liquidez. Singapur apuesta por el respaldo institucional y los incentivos fiscales. Si el sistema funciona como está previsto, seremos testigos de un cambio fundamental: Asia dejará de ser un consumidor pasivo de precios y comenzará a formarlos. Para el mercado global del oro, esto es un cambio tectónico.