El Banco de Japón elevó la tasa al 1%: un paso histórico y una señal para el mercado de criptomonedas
El Banco de Japón (BOJ) tomó una decisión que pasará a la historia: la tasa de interés clave se elevó al 1%, el nivel más alto desde 1995. La decisión fue adoptada el 16 de junio por mayoría de votos (7 contra 1) y representa un aumento de 25 puntos básicos desde el 0,75% anterior. Así, Japón regresa por primera vez en 31 años a la marca del 1%, dando otro paso decidido para alejarse de la era del dinero ultrabarato.
Razones de la decisión: inflación y yen débil
El principal catalizador de este movimiento fue la inflación. El aumento de precios se aceleró debido al encarecimiento del petróleo, provocado a su vez por la tensión geopolítica en torno a Irán. El BOJ advirtió que la inflación subyacente podría afianzarse por encima del objetivo del 2%, lo que requirió medidas preventivas.
Otro factor igualmente importante fue la debilidad del yen. Para junio, el tipo de cambio del JPY había caído a aproximadamente 160 por dólar, lo que encareció las importaciones y aumentó los gastos cotidianos de los hogares japoneses. En mayo, las autoridades ya habían gastado casi ¥11,7 billones (unos $73.500 millones) en intervenciones cambiarias, pero esto no tuvo un efecto a largo plazo: el yen se debilitó nuevamente. Evidentemente, las intervenciones por sí solas no fueron suficientes.
Solo un miembro del consejo se opuso al aumento: Toitro Asada. Considera que los riesgos para la producción y el empleo son actualmente mayores que la amenaza de un aumento de precios, y propuso mantener la tasa en el 0,75%. La reunión se llevó a cabo sin el presidente del BOJ, Kazuo Ueda, quien fue hospitalizado la semana pasada.
Plan para reducir las compras de bonos gubernamentales
Paralelamente al aumento de la tasa, el BOJ continúa reduciendo su programa de compra de bonos gubernamentales (JGB). Hasta enero-marzo de 2027, el volumen mensual de compras se reducirá en aproximadamente ¥200 mil millones por trimestre. A partir de abril de 2027, la reducción se detendrá y las compras mensuales se fijarán en alrededor de ¥2 billones. Para marzo de 2030, la cartera de bonos gubernamentales del BOJ se habrá reducido entre un 36% y un 39% en comparación con el nivel de junio de 2024, cuando comenzó el programa de reducción.
No obstante, el regulador mantiene flexibilidad: si las tasas a largo plazo comienzan a subir demasiado rápido, el BOJ está listo para intervenir rápidamente y aumentar las compras de bonos. El mercado reaccionó con moderación: el índice Nikkei 225 subió aproximadamente un 0,46%, y el yen se fortaleció ligeramente, hasta 160,22 por dólar.
Impacto en el mercado de criptomonedas
El aumento de la tasa afecta al carry trade, un esquema en el que los inversores toman prestado yenes baratos y los invierten en activos de riesgo, incluidas las criptomonedas. Cada uno de los aumentos anteriores del BOJ desde 2024 resultó en una caída del bitcoin del 20-32%, y este movimiento también envió a la primera criptomoneda a la baja, hasta aproximadamente $65.800. Sin embargo, esta vez la caída fue contenida por el yen débil y el acuerdo entre Estados Unidos e Irán sobre el Estrecho de Ormuz, por lo que la reacción del mercado se limitó hasta ahora a una disminución de poco más del 1%.
Mi análisis: La decisión del BOJ no es solo un paso técnico, sino una señal de cambio de era. Japón, que durante años fue un símbolo de dinero barato, comienza un endurecimiento que inevitablemente afectará los flujos globales de liquidez. Para el mercado de criptomonedas, esto significa una mayor volatilidad: cada nuevo movimiento del BOJ provocará ventas de activos de riesgo, especialmente en momentos en que el yen se fortalezca. Los inversores deben seguir de cerca las acciones del regulador japonés, ya que podrían desencadenar correcciones más profundas.