Carrera cuántica: EE. UU. mantiene el liderazgo, pero China pisa los talones

Estados Unidos aún mantiene una ventaja pequeña pero notable frente a China en el ámbito de las ciencias, ingeniería y tecnologías de la información cuántica (QISET). Sin embargo, como muestran mis cálculos y el análisis del último informe de The Quantum Competition, esta brecha se está reduciendo rápidamente, y en los próximos años podríamos ser testigos de un cambio de liderazgo.
Analicé cinco áreas clave en las que se evalúan las posiciones de ambos países: innovación, potencial industrial, ecosistema de mercado, reserva de talento y palancas gubernamentales. Estados Unidos lidera en cuatro de ellas, pero China demuestra un progreso impresionante, especialmente en la gestión gubernamental centralizada y la planificación a largo plazo.
Fortalezas de EE. UU.: innovación y capital
Los investigadores estadounidenses siguen dominando en el ámbito científico: representan el 35% de las publicaciones más citadas sobre tecnologías cuánticas. China aún está rezagada con un 23%, pero su indicador se ha duplicado en la última década. Estados Unidos es especialmente fuerte en la corrección de errores cuánticos: el 55% de las patentes más citadas en esta área pertenecen a autores estadounidenses.
El ecosistema de software es otra baza de Estados Unidos. Herramientas como Qiskit de IBM y Cirq de Google se han convertido en estándares mundiales: más de 450 000 descargas de Qiskit frente a solo 4 000 de su homólogo chino PyQPanda. Las inversiones privadas también hablan por sí solas: 5 300 millones de dólares en el sector cuántico estadounidense frente a volúmenes significativamente menores en China.
China acelera el ritmo: materiales, redes y escala
Pekín apuesta por áreas fundamentales. Los científicos chinos aportan alrededor del 50% de las publicaciones más sólidas en materiales cuánticos avanzados. En algoritmos cuánticos, el país ya ha superado a Estados Unidos en patentes con una proporción de 5:2. Pero el avance más impresionante se da en las redes cuánticas. La longitud de las líneas chinas de distribución cuántica de claves (QKD) alcanza las 6 277 millas, mientras que los proyectos estadounidenses aún se limitan a tramos de prueba regionales.
La ventaja clave de China es la escala y el apoyo gubernamental. Desde 2020, el país produce anualmente un 50% más de doctores en ciencias en áreas STEM que Estados Unidos. La financiación gubernamental de las tecnologías cuánticas en China ha alcanzado los 15 000 millones de dólares, más del doble de los 6 000 millones de dólares estadounidenses.
Riesgos para EE. UU.: producción y personal
La construcción de salas blancas en Estados Unidos cuesta entre 800 y 1 000 dólares por pie cuadrado, mientras que en China ronda los 150 dólares, y las autoridades regionales subsidian hasta el 30% de los costos. Esto crea serios riesgos para la escalabilidad de la producción de equipos cuánticos.
Mi conclusión: Ninguno de los modelos —el descentralizado estadounidense o el centralizado chino— es incondicionalmente mejor. El resultado de la carrera no lo decidirá tanto un avance científico, sino la capacidad de traducir rápidamente los resultados de laboratorio en sistemas escalables, robustos y operativos. Dado el ritmo de China y su apoyo gubernamental, pronostico que en un plazo de 3 a 5 años veremos un empate o un liderazgo leve de la República Popular China en la mayoría de las categorías clave.