El Tribunal Supremo de la Federación de Rusia equiparó el rublo digital y las criptomonedas a la propiedad: un nuevo giro en la protección jurídica
El sistema judicial ruso ha dado un paso fundamental en el reconocimiento de los activos digitales como objetos plenos de la circulación civil. El Tribunal Supremo de la Federación Rusa ha aclarado oficialmente que el rublo digital, las criptomonedas y los derechos digitales pueden considerarse a partir de ahora como objeto de hurto, robo o atraco. La correspondiente resolución del Pleno del Tribunal Supremo fue adoptada en una sesión especial presidida por Ígor Krasnov.
Esta aclaración tiene una importancia colosal para toda la industria criptográfica nacional. Jurídicamente, consolida de hecho que cualquier activo digital queda ahora bajo la plena protección del derecho penal, al igual que las formas materiales habituales de propiedad.
Qué objetos se reconocen ahora oficialmente como objeto del delito
La máxima instancia judicial ha detallado la lista de bienes que pueden ser sustraídos ilícitamente en casos de hurto, robo, atraco u otros delitos patrimoniales similares. Así, la lista actualizada incluye:
- cosas físicas;
- dinero en efectivo;
- valores documentarios;
- otros bienes muebles e inmuebles.
A esta última categoría, el tribunal ha añadido directamente los fondos no dinerarios, incluidos los rublos digitales, los valores no documentarios, los derechos digitales y la moneda digital. Gracias a esta decisión, el rublo digital, que representa la tercera forma de moneda nacional del Banco de Rusia, se considera ahora inequívocamente un objeto legítimo para la calificación de hurto. Un enfoque jurídico similar se aplica ahora a las criptomonedas y a cualquier derecho digital.
En qué momento se produce el delito
Por separado, en su resolución, el Tribunal Supremo ha aclarado el momento exacto. El delito penal se considera consumado directamente desde el momento del débito de los activos de la cuenta de la víctima. Esto se debe a que es entonces cuando el delincuente obtiene efectivamente la posibilidad real de disponer de la propiedad sustraída.
Además, el máximo órgano judicial ha descrito detalladamente la situación jurídica con varios débitos sucesivos. Por ejemplo, si los ahorros de una misma víctima se retiran en partes, en varias transacciones, pero todas las acciones del delincuente están unidas por una misma intención, el hecho se califica como un único delito continuado, y no como una serie de episodios delictivos separados.
Según datos oficiales de la estadística judicial, cada año en Rusia son condenadas de forma estable más de 26 mil personas por robos de cuentas bancarias o de fondos electrónicos.
Mi comentario como analista: Esta decisión es un cambio tectónico en la práctica jurídica rusa. El mercado recibe por fin señales claras: los activos digitales dejan de ser una «zona gris». Para los inversores, esto significa un mayor nivel de protección, pero al mismo tiempo un aumento de la responsabilidad. Ahora, cualquier apropiación indebida de criptomonedas o rublos digitales se calificará con todo el rigor del código penal, lo que inevitablemente conducirá a un aumento del número de casos y al endurecimiento de las penas para los ciberdelincuentes.