Los inversores compraron casi 260 000 BTC durante la caída: la señal de acumulación más poderosa
La caída de Bitcoin por debajo de los $60,000 a principios de junio provocó una ola de compras agresivas por parte de los inversores. En diez días, el mercado absorbió casi 260,000 monedas, uno de los indicadores de demanda más impresionantes de los últimos meses.
Desde el 5 de junio, la entrada neta de monedas en las carteras de los inversores fue de 259,298 BTC. El volumen principal de compras se concentró en el rango de precios de $59,000 a $67,000. Los datos de métricas on-chain, en particular la distribución de precios de realización de UTXO, confirman que no solo compraron traders minoristas, sino también grandes tenedores.
Indicador de acumulación en su máximo
El indicador clave de Glassnode, el Accumulation Trend Score (ATS), alcanzó el valor máximo de 1.0. Este indicador mide la fuerza del interés de compra ajustado por el tamaño de las carteras y el volumen de monedas adquiridas en los últimos 15 días.
Es importante destacar que las compras abarcaron a todos los grupos de tenedores, desde propietarios de menos de 1 BTC (inversores minoristas) hasta aquellos que poseen hasta 1,000 BTC. Esto contrasta notablemente con el período de marzo a mayo, cuando, con el precio de Bitcoin alrededor de $70,000, la mayoría de los grupos actuaban como vendedores netos.
La acumulación más fuerte de toda la caída
La tendencia de acumulación agregada se mantiene en un nivel máximo desde hace más de dos semanas. Esto indica que no estamos observando compras aisladas de ballenas, sino una demanda amplia y distribuida.
Según mi evaluación, el panorama actual refleja la acumulación más fuerte de toda la corrección actual. El hecho de que se compre en todos los niveles del mercado, y no solo por parte de grandes actores, sugiere el retorno de la confianza en la tendencia alcista a largo plazo.
Conclusión analítica: Este comportamiento de los inversores es un signo clásico de que el nivel de $60,000 es percibido por el mercado como una zona de valor fundamental. Si la tendencia de acumulación se mantiene, podríamos ver la formación de un suelo sólido y un posterior giro al alza. Sin embargo, es necesario vigilar los factores macroeconómicos que podrían provocar una nueva ola de volatilidad.