Análisis de Wintermute: Bitcoin corre el riesgo de caer a la zona de los $50,000 a pesar del rebote
El mercado de activos digitales se encuentra nuevamente en una encrucijada. A pesar de que la semana pasada bitcoin (BTC) interrumpió una larga racha de caídas y rebotó desde el nivel psicológicamente importante de $60,000 hasta superar los $65,000, los principales analistas del creador de mercado Wintermute advierten: esto aún no es el suelo. Según sus estimaciones, la atractiva relación riesgo-rendimiento a largo plazo no descarta la posibilidad de un nuevo desplome hacia niveles cercanos a los $50,000.
El catalizador clave del rebote fueron los datos de inflación de mayo en EE. UU. El índice de precios al consumidor (IPC) se situó en el 4,2% anual, coincidiendo con las expectativas del mercado. Sin embargo, como señalan acertadamente los analistas, el factor principal no fue el valor en sí, sino la ausencia de una sorpresa negativa. Los participantes del mercado de deuda se preparaban para lo peor, y la coincidencia con los pronósticos alivió una presión significativa. Además, la inflación subyacente se desaceleró al 2,9%, lo que indica que el pico del impulso energético ha pasado.
Geopolítica y petróleo: un doble golpe a los activos de riesgo
El segundo impulsor, y quizás más significativo, fue la resolución del prolongado conflicto entre EE. UU. e Irán. Las partes llegaron a un acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz, lo que provocó un desplome en los precios del petróleo Brent. En el último mes, el "oro negro" ha perdido más del 6,6%, cayendo de $110 a niveles superiores a $80. La reducción de la prima de riesgo geopolítico arrastró a la baja los rendimientos de los bonos del gobierno y el dólar estadounidense. El petróleo más barato mejora directamente las previsiones de inflación, por lo que los datos del IPC y la conclusión del conflicto esta semana se reforzaron mutuamente en lugar de anularse. El próximo catalizador para el mercado será la primera reunión de la Reserva Federal bajo el liderazgo de Kevin Warsh el 17 de junio.
¿Por qué el suelo aún está por llegar?
La pregunta principal, según los expertos de Wintermute, no es el precio, sino la liquidez. Bitcoin sigue siendo un macroactivo que crece exclusivamente gracias a la liquidez excesiva que llega a través de tres canales: stablecoins, fondos cotizados en bolsa (ETF) y empresas públicas tenedoras de criptomonedas (DAT). Por el momento, ninguno de estos canales muestra un cambio de tendencia.
Los activos bajo gestión de las empresas DAT se han reducido de aproximadamente $220 mil millones a $140 mil millones, y la captación de nuevo capital fuera de Strategy, Bitmine y Strive prácticamente se ha detenido. Los fondos cotizados están experimentando la racha de salidas más prolongada desde su lanzamiento, y la entrada de fondos en stablecoins sigue la misma trayectoria descendente. Los inversores institucionales se mantienen al margen, mientras que los traders minoristas se han volcado al comercio de acciones y fondos apalancados. Hasta que no se produzca un cambio en estos flujos, es prematuro declarar que se ha alcanzado el suelo.
Mi opinión experta: El mercado se encuentra en una fase de "eliminación de manos débiles". Cada venta masiva deja tras de sí una base de tenedores más sólida, pero aún queda un largo camino para una recuperación completa. Una posible incursión en la zona de los $50,000 no es solo un escenario técnico, sino una oportunidad real de "reinicio" del mercado, tras la cual comenzará un nuevo ciclo de crecimiento. Sigan el capital, no los titulares.