State Street lanza un fondo para emisores de stablecoins en cumplimiento con la Ley GENIUS

La división de inversiones del holding State Street ha presentado un nuevo fondo monetario: el State Street Stablecoin Reserves Money Market Fund. Este instrumento está diseñado específicamente para emisores de stablecoins y cumple plenamente con los requisitos de la ley estadounidense GENIUS Act, que entró en vigor en julio de 2025.
La GENIUS Act establece reglas claras para el uso de los mercados monetarios como respaldo de las reservas de las «monedas estables». Los primeros participantes del fondo fueron State Street Bank and Trust Company y el criptobanco Anchorage Digital. La directora de State Street Investment Management, Ye-Xin Hung, destacó que la ley ha creado un marco normativo claro, y que el nuevo producto combina la amplia experiencia de la empresa en la gestión de efectivo con la infraestructura de activos digitales.
En Anchorage Digital señalaron que la calidad de la gestión de reservas es un factor crítico para convertir las stablecoins en una infraestructura financiera básica. Esto es especialmente importante ante los pronósticos de los analistas, según los cuales, para 2030, el volumen de emisión de stablecoins podría alcanzar entre 1,9 y 4 billones de dólares gracias a la adopción institucional.
El crecimiento del mercado inevitablemente aumentará la demanda de mecanismos de respaldo transparentes a través de fondos gubernamentales del mercado monetario. Anteriormente, en mayo, State Street, en colaboración con Galaxy, ya lanzó el fondo tokenizado SWEEP basado en Solana, un instrumento para la gestión de liquidez 24/7 mediante el uso de stablecoins.
Opinión de experto: El lanzamiento del fondo de State Street es un paso lógico en un contexto de endurecimiento regulatorio. La GENIUS Act establece altos estándares para las reservas, y grandes actores como State Street obtienen una ventaja competitiva al ofrecer a los emisores institucionales soluciones fiables y conformes a la ley. Sin instrumentos como este, la adopción masiva de stablecoins conllevaría riesgos excesivos para las instituciones financieras tradicionales.