Los hackeos de DeFi han provocado que el apalancamiento crediticio aumente a niveles de 2021
El sector de las finanzas descentralizadas (DeFi) atraviesa una situación paradójica: el coeficiente de apalancamiento se ha disparado, regresando a niveles que no se veían desde hace cinco años. Esta tendencia genera una gran preocupación, ya que históricamente cambios similares señalan un aumento de los riesgos sistémicos.
Sin embargo, la dinámica actual no se debe a un aumento en la demanda de fondos prestados, sino a una rápida contracción del volumen total de activos bloqueados (TVL). El coeficiente muestra claramente la relación entre el capital captado y las posiciones de margen con respecto al valor total de las garantías. Actualmente, este indicador ha alcanzado el 38%, lo que está directamente relacionado con una fuga generalizada de liquidez.
Fuga masiva de capital tras los ataques
La caída del TVL comenzó en primavera, cuando el sector se enfrentó a una serie de ataques informáticos a gran escala. Los atacantes sustrajeron sumas colosales de varios proyectos. Las dos plataformas más afectadas fueron:
- El protocolo Kelp DAO perdió aproximadamente $292 millones debido a una vulnerabilidad.
- El proyecto Drift Protocol también sufrió una grave explotación por parte de hackers.
Tras estos incidentes, los inversores comenzaron a retirar capital de forma masiva, temiendo por la seguridad de sus ahorros. El valor total de las garantías cayó bruscamente en muchas redes blockchain. Como resultado, el cambio en las proporciones se produjo debido a la disminución del volumen de garantías. Los traders no aumentaron sus préstamos, pero la base total de activos se redujo significativamente.
Los exploits en DeFi en abril provocaron una salida de TVL de aproximadamente $13 mil millones. Es importante señalar que, incluso después de una estabilización local del mercado, los volúmenes de las posiciones de margen no disminuyeron. Por lo tanto, el ecosistema mantiene una mayor sensibilidad a posibles liquidaciones.
Mi opinión experta: La situación actual es una "bomba de tiempo". El aumento del apalancamiento en medio de la contracción de la liquidez hace que el mercado sea extremadamente vulnerable. Cualquier caída adicional en las cotizaciones de las criptomonedas podría desencadenar una reacción en cadena de cierres forzosos de posiciones, lo que llevaría a liquidaciones en cascada y un desplome. El sector aún no se ha recuperado completamente de la crisis de seguridad de la primavera, y esto lo hace extremadamente inestable a corto plazo.