El apalancamiento en DeFi ha vuelto a niveles de 2021: ¿qué hay detrás de esta señal de alerta?
El sector de las finanzas descentralizadas (DeFi) atraviesa un momento que no se puede ignorar. El coeficiente de apalancamiento —un indicador que refleja la relación entre el capital prestado y el valor total bloqueado (TVL)— se ha disparado a niveles no vistos desde 2021. Actualmente se sitúa en el 38%, y esto no es resultado de un aumento en la demanda de préstamos, sino un síntoma alarmante provocado por la catastrófica reducción de la propia base de garantía.
¿Por qué el indicador aumenta en medio del pánico?
La razón no radica en un crecimiento del comercio de margen, sino en el desplome del TVL. En la primavera de 2025, el sector enfrentó una serie de hackeos masivos que desencadenaron una salida masiva de capital. Los inversores, temiendo por la seguridad de sus fondos, comenzaron a retirar activos, lo que provocó una fuerte caída en los volúmenes de garantía bloqueada. Como resultado, con un volumen de posiciones prestadas sin cambios (o incluso en disminución), la relación entre el apalancamiento y el TVL se disparó al alza.
Los golpes más dolorosos recayeron en dos grandes plataformas:
- Kelp DAO — perdió aproximadamente $292 millones debido a la explotación de una vulnerabilidad.
- Drift Protocol — también sufrió un grave ataque de hackers.
Estos incidentes actuaron como catalizador. Según estimaciones, solo en abril la salida de TVL de DeFi fue de aproximadamente $13 mil millones. Los traders no comenzaron a tomar más préstamos activamente; simplemente, la base sobre la que se sostenía todo el ecosistema se redujo drásticamente.
Los riesgos siguen siendo altos
Incluso después de una estabilización parcial del mercado, los volúmenes de posiciones de margen no se han reducido. Esto significa que el sistema mantiene una sensibilidad elevada ante cualquier fluctuación de precios. Cualquier caída adicional en las cotizaciones de las criptomonedas podría desencadenar una cascada de liquidaciones forzadas.
La situación actual se asemeja a una cuerda tensa. El sector aún no se ha recuperado de la crisis de seguridad de la primavera, y el alto coeficiente de apalancamiento lo hace extremadamente vulnerable. En 2021, niveles similares precedieron a una corrección masiva. La historia no se repite, pero rima.
Mi opinión experta: El aumento del apalancamiento en medio de la caída del TVL no es una señal alcista, sino un indicador clásico de estrés sistémico. Los inversores deben tener la máxima precaución: la estructura actual del mercado sugiere que incluso una caída moderada de precios del 10-15% podría desencadenar una reacción en cadena de liquidaciones. La diversificación y el almacenamiento de fondos en carteras frías ahora no parecen paranoia, sino una necesidad.