El estado de Illinois introduce un impuesto sobre operaciones criptográficas: 0,2% sobre intercambios, transferencias y almacenamiento
El gobernador de Illinois, JB Pritzker, aprobó oficialmente el presupuesto estatal de $55,9 mil millones, que incluye un impuesto fundamentalmente nuevo sobre las transacciones con activos digitales. A partir del 1 de enero de 2027, los corredores que atiendan a clientes de Illinois deberán cobrar un 0,2% sobre el valor de intercambio, transferencia, almacenamiento y otras transacciones con criptomonedas.
Esta medida ha provocado duras críticas por parte de las principales organizaciones del sector, incluidos el Crypto Council for Innovation, Digital Chamber y el director del área legal de a16z Crypto, Miles Jennings. Su principal argumento: el impuesto separa artificialmente los activos digitales en una categoría distinta, creando un régimen discriminatorio en comparación con los instrumentos financieros tradicionales —acciones, bonos o derivados—. En esencia, se trata de un precedente que podría desencadenar una reacción en cadena en otros estados.
Alcance geográfico e impacto económico
Según la firma de análisis BDO USA, el impuesto no solo afectará a los participantes locales del mercado. Si los ingresos anuales de una empresa provenientes de clientes de Illinois superan los $100,000, también estará sujeta a la nueva ley, independientemente del lugar de registro del negocio. Las autoridades estatales esperan que todo el paquete de medidas fiscales genere más de $800 millones en ingresos adicionales para el presupuesto en el año fiscal 2027.
Comentario del experto: En mi opinión, esta es una señal alarmante para toda la industria de las criptomonedas en Estados Unidos. Illinois está creando un precedente peligroso que otros estados podrían adoptar rápidamente, especialmente considerando su necesidad crónica de ingresos adicionales. En lugar de fomentar la innovación, los reguladores optan por la presión fiscal, lo que a largo plazo podría impulsar a las empresas a trasladarse a jurisdicciones más amigables, como Wyoming o Texas.