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17.06.2026
08:19

Interfaz neuronal de nueva generación: un paciente paralizado transmitió casi 2 millones de palabras con el poder de la mente

ИИ AI искусственный интеллект artificial intelligence

El mundo de las neurointerfaces ha dado un salto cualitativo: científicos de la Universidad de California en Davis presentaron los resultados del uso doméstico prolongado de una BCI del habla en un paciente con esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Durante 19 meses, Casey Harrell, utilizando un sistema implantado, transmitió 183 060 oraciones, un total de 1 960 163 palabras. La velocidad media fue de 56 palabras por minuto, acercándose al ritmo del habla natural.

Vida real, no laboratorio

La principal diferencia de este estudio con respecto a los anteriores es el enfoque en la aplicación cotidiana. Durante más de 3800 horas, el sistema funcionó en el hogar, sin la presencia constante de investigadores. Harrell se comunicó con su familia, amigos y colegas, envió correos, participó en videollamadas e incluso mantuvo un empleo a tiempo completo, a pesar de la parálisis total. Según la evaluación del propio paciente, el 92% de las oraciones se decodificaron al menos como «mayormente correctas». En pruebas formales, la precisión superó el 99% con un vocabulario de 125 000 palabras en inglés, alcanzando un valor máximo del 99,2%. Después de que se permitiera a los asistentes conectar el equipo de forma independiente, el tiempo medio de uso diario aumentó de 3,7 a 9,5 horas, lo que demuestra una verdadera integración en la vida.

Tecnología entre bastidores

En 2023, a Harrell se le implantaron cuatro matrices de microelectrodos en la circunvolución precentral izquierda, el área del cerebro responsable de la coordinación del habla. El sistema lee señales de 256 electrodos corticales cada 80 milisegundos. El algoritmo convierte la actividad neuronal en probabilidades de fonemas, y el modelo de lenguaje selecciona la secuencia de palabras más probable. El texto se muestra en pantalla en tiempo real y puede ser vocalizado con una voz sintetizada, ajustada al timbre de la voz del paciente antes de la enfermedad. Es notable que para controlar el cursor se utiliza la misma corteza motora del habla, lo que refuta hipótesis anteriores sobre la necesidad de diferentes áreas del cerebro para el habla y el movimiento.

Del experimento a la herramienta

Anteriormente, el equipo demostró una alta precisión en condiciones de laboratorio: en 30 minutos, el sistema alcanzó un 99,6% de precisión con un vocabulario de 50 palabras. El trabajo actual representa la transición de ensayos controlados a un uso real y prolongado. El coautor del estudio, Sergey Stavisky, señaló que las 3800 horas de registro de actividad cerebral constituyen el conjunto de datos individual más grande con resolución a nivel de neuronas individuales. Sin embargo, los investigadores enfatizan que se trata de un caso clínico único. El sistema sigue siendo experimental, requiere conexiones por cable y la ayuda diaria de asistentes capacitados. Aún se desconoce en qué medida los resultados son aplicables a otros pacientes, zonas de implantación o tipos de electrodos.

Mi opinión: El avance es evidente: no solo vemos un prototipo de laboratorio, sino una herramienta funcional que cambia radicalmente la calidad de vida. Sin embargo, el camino hacia la implementación masiva será largo: desde la miniaturización del equipo hasta la transmisión inalámbrica de datos y la adaptación a diferentes condiciones neurológicas. Pero son casos como estos los que sientan las bases para un futuro donde las BCI no sean un milagro, sino algo cotidiano.