World Liberty Financial está a punto de obtener una licencia bancaria de fideicomiso en Estados Unidos.

El proyecto World Liberty Financial, vinculado a la familia del expresidente de Estados Unidos, avanza con firmeza hacia la obtención del estatus de banco fiduciario nacional. Según supe de mis fuentes, el cofundador de la empresa, Zach Witkoff, confirmó que la solicitud se encuentra en la etapa final de revisión. Desde el 6 de enero de 2026, en el registro de la Oficina del Contralor de la Moneda de EE. UU. (OCC) figura una solicitud de World Liberty Trust Company, N.A. — esto es una prueba directa de que el regulador ya la ha incluido en la lista de pendientes de aprobación.
¿Qué otorga la licencia?
Si la OCC emite una autorización condicional, la entidad obtendrá el derecho de emitir y canjear su propia stablecoin USD1. Esto no es solo un trámite: la licencia de banco fiduciario permite gestionar las reservas del token, así como ofrecer servicios de custodia de activos digitales para clientes institucionales. Según mis datos, las reservas de USD1 se colocarán en cuentas en dólares en instituciones financieras, fondos del mercado monetario respaldados por títulos públicos de EE. UU. y equivalentes de efectivo de alta liquidez.
Este paso cambia radicalmente las reglas del juego. World Liberty Financial deja de ser simplemente un protocolo descentralizado — se convierte en una institución financiera regulada con acceso directo al sistema bancario tradicional. Esto no solo fortalece la confianza de los inversores conservadores, sino que también crea un precedente para otros proyectos cripto que buscan legitimarse ante los reguladores estadounidenses.
Mi análisis: Obtener la licencia fiduciaria es un movimiento estratégico que eleva a World Liberty Financial a un nivel inaccesible para la mayoría de los proyectos DeFi. Si la solicitud es aprobada, veremos no solo una nueva stablecoin, sino un puente completo entre las criptomonedas y las finanzas tradicionales. Sin embargo, no hay que olvidar los riesgos: la supervisión regulatoria puede limitar la flexibilidad del proyecto, y la dependencia de títulos públicos hace que las reservas sean vulnerables a shocks macroeconómicos. En cualquier caso, este evento merece una atención especial — podría convertirse en un catalizador para una nueva ola de adopción institucional de criptoactivos.