Las acciones de SpaceX al borde de una corrección: ¿repetirán el destino de Tesla?
Tras su histórico debut en la bolsa Nasdaq, las acciones de SpaceX (SPCX) muestran una volatilidad que lleva a muchos participantes del mercado a establecer paralelismos con la famosa salida a bolsa de Tesla en 2010. La capitalización bursátil de la corporación espacial de Elon Musk ya se acerca rápidamente a la marca de los 3 billones de dólares, lo que genera tanto entusiasmo como serias preocupaciones.
SpaceX fijó el precio final de colocación en 135 dólares, recaudando aproximadamente 75 mil millones de dólares y superando el récord de Saudi Aramco. Tras el inicio de las operaciones, las cotizaciones de SPCX se dispararon alrededor de un 56%, y actualmente los títulos se negocian en torno a los 213,95 dólares. La capitalización de la compañía alcanzó temporalmente los 3 billones de dólares, impulsada por las expectativas de ingresos de 18,7 mil millones de dólares para finales de 2025.
¿Por qué los traders esperan un desplome?
Analistas, incluido el reconocido experto Ted Pillows, establecen una analogía directa con las primeras etapas del negocio automovilístico de Musk. En su informe señaló que la trayectoria de SPCX repite el escenario de Tesla: un crecimiento del 60-70% tras la salida a bolsa seguido de una dolorosa caída del 50%. El inversor Joe Bhakdi espera un aumento de la presión sobre el precio a partir de agosto, citando el volumen extremadamente limitado de acciones en libre circulación y las compras forzadas por parte de los fondos indexados.
El presentador de CNBC, Jim Cramer, respaldó las preocupaciones, calificando el crecimiento abrupto sin vendedores como característico de los memecoins, y no de empresas fundamentalmente sólidas. Los múltiplos de SpaceX ya superan significativamente los de Tesla en sus inicios bursátiles, lo que aumenta los riesgos de corrección.
¿Hay posibilidad de un crecimiento sostenible?
Sin embargo, algunos expertos consideran prematuro apostar por una caída. El asesor financiero Thierry Borget señala que la escasez de acciones, que disparó el precio, ahora trabaja a su favor. Los insiders están sujetos a estrictos acuerdos de bloqueo, y los inversores minoristas no se apresuran a fijar ganancias. La demanda sigue dominando, como ocurrió con Tesla, a pesar de las constantes advertencias sobre múltiplos inflados.
Analista de Cryptalist: «Los paralelismos con Tesla no son casuales, pero no deben tomarse al pie de la letra. El momento clave llegará en agosto, cuando expiren los primeros acuerdos de bloqueo y llegue al mercado un nuevo lote importante de títulos. Hasta entonces, la escasez y el entusiasmo mantendrán el precio, pero las métricas fundamentales indican una sobrevaloración. Los inversores deben prepararse para la volatilidad, pero no para una catástrofe: la historia de Tesla demuestra que las correcciones pueden ser dolorosas, pero no fatales para los tenedores a largo plazo».