Estrecho de Ormuz: aranceles, riesgo y un nuevo ciclo de volatilidad en el mercado petrolero
Los precios del petróleo se desplomaron a mínimos de dos meses después de que Estados Unidos e Irán alcanzaran un acuerdo para reanudar la navegación a través del Estrecho de Ormuz. Sin embargo, detrás de la aparente distensión se esconde un mecanismo complejo que los operadores ya han comenzado a descontar en el precio de los futuros. La calma en el mercado es solo una ilusión.
El matiz clave del acuerdo: Irán introduce un peaje por el paso
El acuerdo contempla un período de 60 días libre de aranceles, tras el cual Teherán tiene la intención de cobrar tarifas por el tránsito. Esto significa que los participantes del mercado ya están comenzando a tener en cuenta este factor en los precios de los próximos meses. Washington, en la persona de Donald Trump, insiste en un paso permanentemente libre, pero la parte iraní y el vicepresidente JD Vance están seguros de la inevitabilidad de la introducción de aranceles.
La reacción del mercado no se hizo esperar: el Brent cayó aproximadamente un 5%, hasta los 83 dólares por barril, y el WTI, hasta los 80 dólares. Se trata de un alivio a corto plazo, pero la curva de futuros indica una actitud mucho más cautelosa por parte de los actores.
La backwardation desaparece, pero el sentimiento alcista persiste
En pleno conflicto, el mercado del Brent experimentó una fuerte backwardation: los contratos a corto plazo cotizaban significativamente más caros que los de largo plazo. En abril, el diferencial entre el primer y el segundo contrato alcanzó los 10,27 dólares. Hoy, este indicador se ha reducido a 0,67 dólares, lo que sugiere una esperada disminución del déficit. No obstante, el diferencial sigue siendo positivo y la curva no muestra signos de contango, es decir, de exceso de oferta. El mercado se equilibra al filo de la navaja.
Los datos de Commitments of Traders de la CFTC confirman el cambio de sentimiento: los especuladores redujeron sus posiciones cortas en aproximadamente 9.300 contratos hasta el 9 de junio. Los datos de opciones sobre el United States Brent Oil Fund (BNO) también indican una orientación alcista: la relación de opciones put a call cayó de 0,08 a 0,06 tras las noticias sobre los aranceles. Hay muchas más opciones call abiertas que put, y el interés por ellas solo crece. El mercado apuesta por un mayor aumento.
Impacto potencial de los aranceles: de 85 a más de 100 dólares
Hagamos cálculos. Antes del conflicto, el Brent costaba alrededor de 70 dólares con costos de tránsito nulos. A través del Estrecho de Ormuz se transportan anualmente unos 7.600 millones de barriles de petróleo.
- Con un peaje de 0,5 dólares por barril, el ingreso anual de Irán sería de 3.800 millones de dólares.
- Con un peaje de 1 dólar, sería de 7.600 millones de dólares.
- Con un peaje de 2 dólares, sería de 15.200 millones de dólares.
El nivel de 1 dólar por barril es completamente realista. Durante el conflicto, los peajes no oficiales llegaron a alcanzar los 2 millones de dólares por viaje. Los costos directos de tránsito son pequeños y recaen principalmente en los productores. Mucho más significativa es la prima de riesgo que los inversores descuentan debido a la incertidumbre en el suministro.
Actualmente, el margen de seguridad del mercado global es mínimo. La Reserva Estratégica de Petróleo de Estados Unidos se encuentra en su nivel más bajo en 43 años. Los analistas creen que, si el mercado vuelve a niveles normales de alrededor de 80 dólares, la introducción gradual del peaje añadirá entre 2 y 6 dólares al costo. Un escenario caótico elevaría los precios en 10 dólares o más, llevando al Brent a un rango de 85 a 95 dólares. En caso de una desestabilización severa, las cotizaciones volverían a superar los 100 dólares.
Es importante entender: el peaje en sí mismo, de 1 a 2 dólares, no llevaría al Brent a 100 dólares. A ese resultado conducen las interrupciones y los intentos de bloqueo. Si la implementación del acuerdo dificulta el movimiento de los buques, la prima de guerra regresará al mercado. Fue el miedo, y no los factores fundamentales, lo que impulsó al Brent por encima de los 100 dólares en pleno conflicto.
Pronósticos y apuestas del mercado: el consenso es evidente
Los directivos de Chevron y ExxonMobil advirtieron sobre el riesgo de que el Brent subiera hasta 150-160 dólares si las reservas seguían disminuyendo. La EIA pronostica un Brent promedio de alrededor de 105 dólares en junio-julio. Goldman Sachs ajustó su pronóstico tras el acuerdo, pero advirtió sobre el riesgo de fuertes fluctuaciones si el paso por el estrecho no se restablece con normalidad.
Incluso los mercados de predicciones confirman este panorama. En Polymarket, los participantes otorgan aproximadamente un 16% de probabilidad de que el petróleo renueve su máximo histórico antes del 31 de diciembre. Este sigue siendo el escenario principal, a pesar de cierto enfriamiento tras el acuerdo.
Actualmente, los precios se mantienen cerca de los valores mínimos de dos meses: el Brent en torno a los 83 dólares y el WTI cerca de los 80 dólares. Si se eliminan las restricciones sin nuevos aranceles, los precios continuarán cayendo hacia el pronóstico de la EIA en el rango de 70 a 79 dólares. Pero la introducción de aranceles controvertidos dentro de 60 días volverá a endurecer el equilibrio, devolviendo el petróleo por encima de los 80 dólares y dirigiéndolo hacia la zona de los 90 dólares.
Mi comentario como analista: El mercado claramente subestima el riesgo estructural implícito en el acuerdo. El aplazamiento de 60 días no es una distensión, sino una pausa antes de un régimen potencialmente más estricto. El peaje iraní, incluso de 1 dólar por barril, se convertirá en un nuevo factor de costo permanente, y cualquier escalada en torno a su cobro devolverá instantáneamente la prima de guerra. La caída actual de los precios es un punto de entrada ideal para protegerse contra la cobertura del aumento.