EE.UU. impone una prohibición legislativa sobre las CBDC hasta 2030: qué significa esto para el mercado de criptomonedas

El panorama regulatorio estadounidense experimenta un cambio significativo: el Senado y la Cámara de Representantes han alcanzado un acuerdo para impulsar el proyecto de ley 21st Century ROAD to Housing Act. El elemento clave del documento es una prohibición directa para la Reserva Federal (Fed) de emitir una moneda digital del banco central (CBDC) hasta el 31 de diciembre de 2030.
Esta prohibición se aplica no solo a las CBDC clásicas, sino también a cualquier activo digital «sustancialmente similar» emitido por el estado. Sin embargo, los legisladores hicieron una excepción importante: las stablecoins privadas, incluidas las algorítmicas y respaldadas por fiduciario, quedan completamente excluidas de la aplicación de las restricciones. Así, el mercado de monedas digitales privadas conserva el derecho al desarrollo y la innovación.
Es interesante que la prohibición de las CBDC se integró en un paquete más amplio de leyes sobre vivienda asequible. Esta táctica —combinar varias iniciativas en una sola ley— permitió sortear la resistencia previa del Congreso, que bloqueaba proyectos de ley separados contra el dólar digital. Es un ejemplo clásico de compromiso político, donde unos intereses se promueven a cambio del apoyo a otros.
La iniciativa cuenta con el pleno respaldo de los republicanos y la administración de Donald Trump. Ya en enero de 2025, el presidente firmó una orden ejecutiva que calificaba directamente a las CBDC como una amenaza para la estabilidad financiera y la privacidad de los ciudadanos. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, también ha confirmado en repetidas ocasiones que el gobierno no considera el dólar digital como una herramienta del futuro.
Se espera una votación de procedimiento en el Senado en los próximos días, y la Cámara de Representantes considerará la ley después del 23 de junio. Tras la aprobación de ambas cámaras, el documento se enviará a la firma del presidente, lo que, dada su postura, prácticamente garantiza la entrada en vigor de la prohibición.
Esta decisión es una señal poderosa para el mercado: Estados Unidos renuncia deliberadamente a una moneda digital estatal durante los próximos cinco años, apostando por las stablecoins privadas y las soluciones descentralizadas. En mi opinión, esto crea una ventana de oportunidad única para los emisores de USDT, USDC y otras grandes stablecoins, que pueden fortalecer sus posiciones sin competencia de la Fed. Sin embargo, los inversores deben recordar que el clima político en Estados Unidos sigue siendo volátil, y después de 2030 la situación podría cambiar drásticamente.