Los intercambios de criptomonedas rusos obtienen un respiro: período de transición hasta el verano de 2027
El mercado de activos digitales en Rusia ha salido hace tiempo de la sombra y, de hecho, se ha consolidado como una industria independiente. Ahora los legisladores apuestan no por las prohibiciones, sino por la integración gradual de este sector en el marco legal. La señal clave es la propuesta de otorgar a los intercambios de criptomonedas un plazo de adaptación a las nuevas normas hasta el 1 de julio de 2027.
Este paquete de iniciativas, ya remitido al comité especializado de la Duma Estatal, será objeto de debate antes de la segunda lectura del proyecto de ley "Sobre la moneda digital y los derechos digitales". La idea principal no es asfixiar el negocio con burocracia, sino crear condiciones en las que las plataformas legales puedan competir con el sector sumergido en términos de comodidad y fiabilidad.
Impuestos y comercio exterior: qué cambia para las empresas
El foco de atención se centra en dos direcciones clave: la fiscalidad y la actividad económica exterior (AEE).
Impuestos: Se propone eximir las operaciones con stablecoins del IVA. Además, se permitirá a las empresas incluir los resultados financieros de dichas transacciones en la base imponible general. Este es un paso significativo hacia la transparencia y el fomento del uso de activos digitales en el sector corporativo.
AEE: Los pagos en criptomonedas a través de bancos autorizados obtendrán reglas claras y transparentes. Se planea permitir el uso de intermediarios extranjeros y carteras no custodiales. Esto amplía las herramientas para las transacciones internacionales, algo especialmente relevante en las condiciones geopolíticas actuales.
Protección de los ciudadanos: del fraude a los servicios legales
Paralelamente al apoyo a las empresas, los legisladores endurecen las medidas para proteger a los usuarios minoristas. Los activos digitales se utilizan cada vez más para el robo de fondos y su transferencia al extranjero. En respuesta, se planea aumentar la responsabilidad de los bancos en la detección de transacciones sospechosas. Si una entidad financiera pasa por alto signos evidentes de fraude, podría estar obligada a reembolsar íntegramente los fondos robados al cliente.
Al mismo tiempo, el Estado busca proporcionar a los ciudadanos herramientas legales y sencillas para pagar compras, estudios o tratamientos en el extranjero, donde las tarjetas bancarias rusas no funcionan. También ha cambiado fundamentalmente el enfoque de la declaración: en lugar de revelar direcciones específicas de carteras, lo que crea riesgos de seguridad, se permitirá a los ciudadanos declarar solo los volúmenes totales y los saldos de las cuentas.
Este conjunto de medidas no es simplemente "apretar las tuercas", sino un intento de encontrar un equilibrio entre un control estricto y el fomento de la innovación. Como experto, veo en esto una señal positiva para el mercado: el regulador comienza a entender que una presión excesiva solo llevaría al negocio de vuelta a la sombra. Sin embargo, el éxito de esta política dependerá de cuán flexibles y rápidos resulten ser los mecanismos de aplicación práctica de la ley.