$740 USDT y acusación de terrorismo: el director de TI de Moscú bajo investigación
Las autoridades policiales han concluido la investigación y han presentado la acusación final contra el director de TI de la empresa DiHouse, Yuri Belenki. El caso es sin precedentes: el alto directivo está acusado de financiar el terrorismo mediante transferencias de criptomonedas, y la cantidad que motivó la apertura del caso penal es de apenas 740 USDT, algo más de 62.000 rublos al tipo de cambio actual.
Detalles de la persecución penal
La investigación imputa a Belenki la realización de al menos siete transacciones desde su dirección de criptomonedas entre enero de 2023 y marzo de 2024. Según la acusación, todos los fondos estaban destinados a financiar a las Fuerzas Armadas de Ucrania y a una organización terrorista prohibida en Rusia. El implicado niega categóricamente su culpabilidad. Su defensa ya ha calificado el proceso de "único": según los abogados, en la región de Moscú este es el primer caso penal por financiación del terrorismo en el que las pruebas clave son exclusivamente activos virtuales.
Cronología y estatus procesal
El caso penal fue abierto el 10 de octubre de 2025 contra un moscovita de 40 años, que fue puesto bajo custodia en otoño. Los materiales recopilados por la investigación constan de dos tomos. Es destacable que al caso se haya adjuntado una referencia exclusivamente positiva del lugar de trabajo del acusado. En el Tribunal Municipal de Moscú ya se ha celebrado una audiencia sobre el recurso de apelación de la defensa, que solicitó que el director de TI fuera trasladado a arresto domiciliario, señalando una dilación injustificada por parte de la acusación. El tribunal declaró legal la prórroga de la prisión preventiva hasta el 10 de julio. Los abogados confirmaron la finalización de la investigación preliminar, pero se negaron a hacer más comentarios sobre los detalles del caso.
Comentario del experto: Este caso es un claro indicador de cómo la práctica judicial rusa está comenzando a integrar activamente las transacciones con criptomonedas en los tipos penales clásicos, incluidos los delitos especialmente graves. La cantidad de 740 USDT, que en la vida cotidiana es insignificante para el entorno empresarial, se convierte aquí en un instrumento legal. Esto crea riesgos colosales para todos los participantes del mercado, independientemente de sus intenciones reales. Estamos presenciando la formación de un peligroso precedente, donde el mero hecho de transferir stablecoins a una dirección "no fiable" puede ser interpretado como financiación del terrorismo.