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17.06.2026
13:39

Primera reunión de la Fed: la tormenta perfecta para los mercados — petróleo, tasas y un patrón histórico

Hoy, Kevin Warsh preside por primera vez una reunión de la Reserva Federal como presidente. Los mercados afrontan este evento en un estado de extrema incertidumbre: el desplome del petróleo, las expectativas nulas de recorte de tasas y una alarmante estadística histórica crean la tormenta perfecta.

El principal misterio es la retórica de Warsh. Según los futuros de CME, el mercado prácticamente no descuenta un recorte de tasas: la probabilidad de mantener el rango del 3,50–3,75% supera el 97%. Como señala el analista Brett, las posibilidades de un alivio siguen siendo casi nulas hasta abril de 2027 y solo hacia diciembre de 2027 aumentan aproximadamente al 8%. Esta es una señal dura: la Fed no tiene intención de darse margen de maniobra en el futuro cercano.

Estadística alarmante: la maldición del nuevo presidente

El analista Bull Theory destaca un patrón histórico: en el último siglo, con cada uno de los 12 nuevos presidentes de la Fed, el índice S&P 500 cayó en los primeros 90 días de su mandato. La caída promedio fue de aproximadamente el 12%. El peor resultado lo obtuvo Alan Greenspan, con un desplome del 33%; el mejor, Ben Bernanke, con solo un 2%. Durante la era de Jerome Powell, los primeros 90 días trajeron una caída del 7%; con Janet Yellen, una caída del 4%. Ningún nuevo jefe de la Fed ha logrado evitar una caída, y ahora comienza la cuenta regresiva de 90 días para Warsh.

La cuestión clave, como subraya el analista Brett, es la "independencia de Warsh". El mercado observará atentamente si el nuevo presidente mantiene la autonomía de la política monetaria o si siente presión por parte de la administración. El tono y la retórica de su primer discurso determinarán en gran medida el ánimo de los mercados para la segunda mitad del año.

Desplome del petróleo y riesgo para los activos de materias primas

El telón de fondo se ve agravado por la fuerte caída del petróleo. Como señalan en Coin Bureau, el petróleo Brent se ha desplomado aproximadamente un 15% y ha caído por debajo de los 78 dólares por barril: esta es la quinta sesión consecutiva de pérdidas y el período de caída más largo en 2026, además de un mínimo desde principios de marzo. La razón es el regreso del petróleo iraní: los petroleros con más de 2 millones de barriles ya están saliendo del Estrecho de Ormuz tras el acuerdo entre Estados Unidos e Irán.

El estratega de Bloomberg Intelligence, Mike McGlone, advierte que el petróleo, el oro y el cobre podrían encontrarse en una posición desfavorable en comparación con las acciones estadounidenses. En su opinión, la volatilidad del mercado de valores ha permanecido demasiado tiempo reprimida en medio de los crecientes riesgos en los activos de materias primas, y el auge de las ofertas públicas iniciales (OPI), incluida la de SpaceX, podría ser una señal de un pico del mercado, similar a cómo los fondos cotizados en bolsa de bitcoin fueron una señal de este tipo en 2024.

McGlone califica el impacto del mercado de valores estadounidense en 10 sobre 10 como un factor que determinará el movimiento futuro del petróleo, el oro y el cobre. La caída del precio del petróleo reduce la presión inflacionaria, y esto podría dar a la Fed margen de maniobra en el futuro. Pero por ahora, los tres factores (petróleo débil, expectativas cautelosas sobre las tasas y la alarmante estadística del cambio de presidente de la Fed) se combinan para crear un telón de fondo tenso en el que la decisión de Warsh se convertirá en la principal referencia para los mercados.

Mi opinión experta: El patrón histórico de caídas con nuevos presidentes de la Fed no es una simple coincidencia, sino un reflejo de la incertidumbre estructural. El mercado siempre "pone a prueba" la fortaleza del nuevo líder. Dados los riesgos macroeconómicos actuales y el desplome del petróleo, los primeros 90 días de Warsh podrían ser una prueba seria para los activos de riesgo, incluidas las criptomonedas. Los inversores deberían prepararse para una mayor volatilidad y, posiblemente, para mínimos locales que abran puntos de entrada atractivos.