El debut de Warsh al frente de la Reserva Federal: el colapso del petróleo y la histórica "maldición" del nuevo presidente
Hoy, Kevin Warsh preside por primera vez una reunión de la Reserva Federal de Estados Unidos como presidente. Los mercados llegan a este evento en medio de un dramático desplome del petróleo y expectativas extremadamente cautelosas sobre las tasas de interés. Veo al menos tres poderosos factores de presión que crean un telón de fondo excepcionalmente tenso para el debut del nuevo jefe de la Fed.
La principal incógnita es cómo Warsh estructurará su retórica al inicio de su mandato. Los datos de CME muestran que el mercado prácticamente no descuenta un recorte de tasas: la probabilidad de mantener el rango del 3,50–3,75% supera el 97%. Las posibilidades de un alivio siguen siendo casi nulas hasta abril de 2027 y solo aumentan a aproximadamente un 8% para diciembre de 2027. Esta es una señal dura: el mercado no espera concesiones de Warsh.
Estadísticas alarmantes: un patrón histórico de caídas
El analista de Bull Theory señala una tendencia inquietante: en el último siglo, con cada uno de los 12 nuevos presidentes de la Fed, el índice S&P 500 cayó en los primeros 90 días de su mandato. La caída promedio fue de aproximadamente el 12%. Alan Greenspan registró el peor resultado, con un desplome del 33%, mientras que Ben Bernanke tuvo el mejor, con solo un 2%. Durante la era de Jerome Powell, los primeros 90 días trajeron una caída del 7%, y con Janet Yellen, una del 4%. Ningún nuevo jefe de la Fed ha logrado evitar una caída, y ahora el conteo de 90 días comienza para Warsh.
La cuestión clave es la "independencia de Warsh". El mercado observará de cerca si el nuevo presidente mantiene la autonomía de la política monetaria o si siente presión por parte de Donald Trump. El tono y la retórica de su primer discurso determinarán en gran medida el estado de ánimo de los mercados para la segunda mitad del año.
Desplome del petróleo y riesgo para los activos de materias primas
El telón de fondo se ve agravado por la fuerte caída del petróleo. El crudo Brent se ha desplomado aproximadamente un 15% y ha caído por debajo de los 78 dólares por barril, marcando la quinta sesión consecutiva de pérdidas y el período de descenso más largo en 2026, así como un mínimo desde principios de marzo. La razón es el regreso del petróleo iraní: buques tanque con más de 2 millones de barriles ya están saliendo del Estrecho de Ormuz tras el acuerdo entre Estados Unidos e Irán.
El estratega de Bloomberg Intelligence, Mike McGlone, advierte que el petróleo, el oro y el cobre podrían encontrarse en una posición desventajosa frente a las acciones estadounidenses. En su opinión, la volatilidad del mercado de valores ha estado reprimida durante demasiado tiempo en medio de los crecientes riesgos en los activos de materias primas, y el auge de las ofertas públicas iniciales (OPI), incluida la de SpaceX, podría ser una señal de un pico del mercado, similar a cómo los fondos cotizados en bolsa de bitcoin lo fueron en 2024.
McGlone califica la influencia del mercado de valores estadounidense en un 10 sobre 10 como un factor que determinará el movimiento futuro del petróleo, el oro y el cobre. La caída del precio del petróleo reduce las presiones inflacionarias, lo que podría darle a la Fed más margen de maniobra en el futuro. Pero por ahora, los tres factores (petróleo débil, expectativas cautelosas sobre las tasas y las alarmantes estadísticas del cambio de liderazgo en la Fed) se combinan para crear un telón de fondo tenso en el que la decisión de Warsh se convertirá en el principal punto de referencia para los mercados.
Mi análisis: El patrón histórico de caídas del S&P 500 con nuevos presidentes de la Fed no es solo una estadística, sino un reflejo de un profundo mecanismo de mercado: un cambio de liderazgo siempre introduce incertidumbre, y el mercado incorpora una prima de riesgo. Combinado con el shock petrolero y la falta de expectativas de recorte de tasas, Warsh asume el cargo en condiciones extremadamente desfavorables. Si no muestra una independencia firme y señales claras, podríamos ver otra caída del 12% en los próximos 90 días. El mercado de criptomonedas, tradicionalmente sensible a la liquidez, también estará bajo presión.