El analista de CryptoQuant identificó tres categorías de altcoins con valor real a largo plazo.
El mercado de altcoins está experimentando una transformación fundamental. Si antes el éxito de un proyecto se determinaba por una narrativa llamativa y marketing, ahora los indicadores comerciales reales, los ingresos y la integración en las tendencias financieras globales pasan a primer plano. El fundador de la plataforma analítica CryptoQuant, Ki Young Ju, presentó su visión sobre qué altcoins pueden sobrevivir en la nueva realidad.
Tres pilares de viabilidad
Ki Young Ju destacó tres categorías de tokens que, en su opinión, mantienen sentido para la tenencia a largo plazo. El primer grupo son las empresas globales de Internet con una capa de mercado tokenizada. Se trata de proyectos que generan ingresos reales y tienen una ejecución sólida. Como ejemplos, menciona BNB (Binance) y GRAM (TON/Telegram). Estos activos demuestran resiliencia gracias a los compromisos a largo plazo de sus creadores y al acceso a liquidez tradicional a través de fondos cotizados en bolsa.
La segunda categoría son los servicios DeFi que generan ingresos. Son plataformas descentralizadas que generan ingresos estables y tienen en cuenta los intereses de los tenedores de tokens. Esto incluye a Hyperliquid y DEX de calidad. Estos proyectos pueden mostrar un crecimiento significativo si sus fundadores son dignos de confianza y la gestión se construye en torno a los intereses de la comunidad.
El tercer grupo son los proyectos financieros de tendencia. Se trata de infraestructura integrada en tendencias globales, incluyendo RWA (Real World Assets), stablecoins y agentes de IA. Según el analista, estas direcciones se convertirán en la base para la formación de empresas cripto sólidas al final del ciclo actual.
Presión de ventas y cambio estructural
Los datos de CryptoQuant confirman un enfoque selectivo. En las plataformas al contado se ha registrado una salida récord de capital de las altcoins: las ventas netas continúan desde hace 15 meses. La diferencia acumulada entre volúmenes de compra y venta (excluyendo Bitcoin y Ethereum) ha alcanzado un mínimo histórico desde 2020. Esto no es una caída temporal, sino una redistribución estructural del capital.
Ki Young Ju enfatiza: el 99,9% de las altcoins deben rechazarse, pero "la mayoría es basura" no equivale a "todo es basura". El mercado está pasando gradualmente de una caótica "libertad jazzística" a una música clásica estricta bajo la dirección de Wall Street. La implementación de la regulación avanza lentamente, pero hace que la industria sea más grande y segura.
Mi comentario: Este análisis refleja la madurez del mercado. Los inversores ya no están dispuestos a pagar por promesas: exigen pruebas en forma de ingresos y uso real. Quienes ignoren esta tendencia corren el riesgo de quedarse con activos que no tienen futuro.