Bitcoin se ha estancado por debajo de los $66,000: analistas señalan las principales razones de la consolidación

El mercado de la primera criptomoneda continúa bajo presión, a pesar de la eliminación de los riesgos geopolíticos. El acuerdo entre Estados Unidos e Irán, que debía reducir las tensiones en el sector energético mundial, no logró impulsar a Bitcoin por encima de los $66,000. La razón principal del estancamiento, según mis observaciones, sigue siendo el temor a nuevas ventas por parte de Strategy (anteriormente MicroStrategy).
La empresa, que posee la mayor reserva corporativa de BTC, podría verse obligada a continuar con la venta de monedas para financiar el pago de dividendos. Esta cuestión se ha vuelto especialmente crítica tras la recompra de bonos convertibles por valor de $1,500 millones con vencimiento en 2029. La paradoja de la situación es que la agresiva emisión de acciones de Strategy, destinada a aumentar el potencial de crecimiento, podría terminar jugando en contra del propio Bitcoin, intensificando la presión de los vendedores.
Sin embargo, el panorama macroeconómico se está estabilizando gradualmente, lo que tradicionalmente favorece a los activos de riesgo, incluidas las criptomonedas. En este contexto, el comportamiento de los tenedores a corto plazo de BTC es notablemente tranquilo. El indicador SOPR para esta categoría de inversores se sitúa en 0.995, lo que indica pérdidas mínimas, pero en absoluto pánico. El indicador se mantiene por encima del umbral crítico de 0.95, que separa la fase de recuperación de la capitulación total. Un retorno al nivel de 1 será la primera señal de mejora en el sentimiento, mientras que una ruptura por debajo de 0.95 indicará un aumento del miedo y un posible desplome.
La presión sobre las altcoins alcanza valores extremos
Mientras Bitcoin muestra una relativa estabilidad, el mercado de altcoins experimenta una auténtica oleada de ventas. La diferencia acumulada entre los volúmenes de compra y venta en el mercado al contado de todas las criptomonedas, excluyendo BTC y ETH, se encuentra en zona negativa durante 15 meses consecutivos. A principios de 2025, este indicador casi volvió a cero, pero luego se desplomó bruscamente y continúa marcando nuevos mínimos. Se trata de un extremo de cinco años que refleja un profundo pesimismo entre los inversores en altcoins.
Mi comentario: La configuración actual del mercado recuerda a una clásica "trampa bajista". Bitcoin mantiene niveles de soporte clave, a pesar de la presión de uno de los actores más grandes, y el pánico en las altcoins a menudo precede a un cambio de tendencia. Los inversores a largo plazo deberían centrarse en los fundamentos, y no en buscar el punto de entrada perfecto, como acertadamente señaló el CIO de Bitwise. El próximo ciclo alcista podría comenzar de repente, y quienes ahora miran al suelo corren el riesgo de perderse el impulso.