Los halcones de la Reserva Federal toman el control: Waller señala una subida de tipos en 2026 — los mercados en shock
La primera reunión de Kevin Warsh al frente de la Reserva Federal será recordada por los mercados durante mucho tiempo. Aunque la tasa de interés clave se mantuvo en el rango del 3,50%–3,75% —ya la cuarta reunión consecutiva sin cambios, coincidiendo plenamente con el pronóstico de consenso—, la verdadera sorpresa la dio la retórica del regulador.
La señal principal proviene del actualizado "gráfico de puntos" (dot plot) del FOMC. Nueve de los dieciocho miembros del comité ahora pronostican al menos una subida de tipos en 2026. Esto supone un giro radical: anteriormente, la mayoría se inclinaba por una reducción o una pausa prolongada, y solo unos pocos contemplaban un endurecimiento.
Neutralidad como tapadera para una postura agresiva
Del comunicado oficial de la Fed desapareció la frase sobre "ajustes adicionales", dando paso a una redacción neutral, completamente dependiente de los datos entrantes. Sin embargo, tras esta diplomacia se esconde una dura realidad: la inflación se mantiene obstinadamente en torno al 4,2% interanual, muy lejos del objetivo del 2%.
Los mercados reaccionaron al instante ante este cambio. El rendimiento de los bonos del Tesoro a dos años se disparó 11 puntos básicos, hasta el 4,153%, y el de los bonos a diez años subió 4 puntos básicos, hasta el 4,469%. Los índices bursátiles cayeron: el S&P 500 perdió un 0,6%, el Nasdaq Composite un 0,7% y el Dow Jones bajó 160 puntos (un 0,3%).
Merece especial atención el pronóstico de Citadel Securities, que señala una creciente probabilidad de subida de tipos ya en septiembre. Los analistas de la compañía vinculan esto al crecimiento sostenido de los salarios, la alta demanda, las interrupciones en las cadenas de suministro y el auge de las inversiones en inteligencia artificial. Según ellos, estos factores siguen alimentando las presiones inflacionarias.
Debut de Warsh: línea dura en lugar de la esperada suavidad
En su primera conferencia de prensa, Warsh subrayó que aboga por una Fed "más comedida" y por reducir el volumen de señales previas al mercado. Este enfoque destruyó las esperanzas de los inversores de un inicio suave por parte del nuevo presidente. En lugar de un tono moderado, el mercado recibió una señal clara: el comité tiene la intención de combatir la inflación con la máxima atención, sin descartar una subida de tipos.
Además, la situación se agrava con la crisis energética relacionada con Irán, que intensifica los riesgos inflacionarios y añade incertidumbre adicional a las estimaciones de crecimiento económico. Dentro de la Fed están aumentando claramente los desacuerdos, y los mercados ahora se ven obligados a considerar un escenario que hasta hace poco parecía improbable.
Mi análisis: El mercado, que se había dejado llevar por escenarios "moderados", se ha topado con una dura realidad. Warsh, a pesar de su reputación de hombre de mercado, demuestra su compromiso con el mandato de la Fed de controlar la inflación. Para el mercado de criptomonedas, esto significa una continuación de la presión sobre los activos de riesgo: en un contexto de rendimientos al alza y fortalecimiento del dólar, es probable que bitcoin y las altcoins sigan bajo presión a corto plazo. Los inversores deberían prepararse para la volatilidad, no para un rally impulsado por dinero barato.