El giro estratégico de Wood: SpaceX desplaza a Tesla de la cartera de ARK el día de la cotización
El 12 de junio se convirtió en un día histórico para el imperio bursátil de Cathie Wood. En el día del tan esperado IPO de SpaceX, su fondo ARK realizó un rebalanceo masivo, adquiriendo acciones del gigante espacial por aproximadamente 444 millones de dólares y, al mismo tiempo, reduciendo su participación en Tesla. Este movimiento marcó claramente un cambio de prioridades: ambas empresas pertenecen a Elon Musk, pero los analistas de ARK, al parecer, ven más potencial en el espacio que en los vehículos eléctricos.
Las transacciones se realizaron el primer día de negociación pública de SpaceX. El precio de colocación fue de 135 dólares por acción, y al cierre de la sesión, los títulos se dispararon un 19%. El paquete de 3,29 millones de acciones comprado por ARK se revalorizó instantáneamente hasta los 529,7 millones de dólares. Ese mismo día, el fondo recortó posiciones no solo en Tesla, sino también en Advanced Micro Devices, Rocket Lab, Roku y Baidu.
¿Por qué Wood apuesta por SpaceX?
Tesla fue durante años el activo insignia de ARK, y Wood defendió públicamente a la empresa incluso en los momentos más oscuros. Sin embargo, ahora el panorama ha cambiado. Competidores chinos como BYD prácticamente han alcanzado a Tesla en volumen de ventas, la rentabilidad del negocio disminuye y la actividad política de Musk aleja a parte de los consumidores. En este contexto, SpaceX parece mucho más atractiva. La única división rentable de la empresa, el internet satelital Starlink, muestra un crecimiento explosivo en su base de suscriptores. Wood invirtió por primera vez en SpaceX a finales de 2023, y ahora es la posición más grande en la cartera de riesgo de ARK (alrededor de 1.000 millones de dólares). Ahora, tras su salida a bolsa, el fondo puede aumentar sus inversiones ya en el mercado público.
Contexto de rentabilidad de ARK
Cabe señalar que la decisión de Wood de trasladar dinero de Tesla a SpaceX se produce en un contexto de rendimientos no muy favorables del propio fondo. Desde principios de año, el ETF ARK Innovation ha subido solo un 1,61%, mientras que el S&P 500 ha ganado alrededor del 9%. En los últimos 12 meses, los inversores han retirado del fondo unos 294 millones de dólares netos. Según Morningstar, entre 2014 y 2024, ARK «destruyó» alrededor de 7.000 millones de dólares del capital de sus inversores. En esta situación, la apuesta por SpaceX parece un intento desesperado por encontrar un nuevo motor de crecimiento.
La estrategia de Wood en el sector de las OPI siempre ha sido la misma: entrar en empresas prometedoras lo antes posible. Así fue con Coinbase en 2021 y con CoreWeave recientemente. Sin embargo, SpaceX es una apuesta de una escala completamente diferente. Si el gigante espacial llevará a ARK a terreno positivo o se convertirá en otro costoso error, solo el tiempo lo dirá.
Mi opinión experta: El flujo de capital de Tesla a SpaceX no es solo una rotación dentro de la cartera, sino una señal de un profundo cambio estructural. El mercado de vehículos eléctricos se vuelve cada vez más competitivo y orientado a productos básicos, mientras que SpaceX ocupa un nicho monopolístico único en la economía espacial. Sin embargo, los inversores deben recordar: la pérdida acumulada de SpaceX a finales de marzo era de 41.300 millones de dólares, y el camino hacia una rentabilidad estable puede ser largo. Es una apuesta por el futuro, no por los flujos de caja actuales.