El Senado de Estados Unidos se ha mostrado unido en contra del indulto de Sam Bankman-Fried.
Esta semana, los senadores estadounidenses Cynthia Lummis y Rubén Gallego presentaron una resolución conjunta dirigida contra un posible indulto presidencial para el fundador de FTX, Sam Bankman-Fried. El documento, que no tiene fuerza legal directa, es sin embargo una poderosa señal política que demuestra la firme postura de ambos partidos en el Congreso respecto a este sonado caso.
El intento de indulto encuentra resistencia de ambos partidos
Recordemos que Bankman-Fried, cofundador de las bolsas FTX y Alameda Research, fue declarado culpable de siete cargos de fraude y conspiración. El juez Lewis Kaplan lo condenó a 25 años de prisión y ordenó el decomiso de $11 mil millones. Según la acusación, su esquema privó a los clientes de más de $8 mil millones. Todos los intentos de revisión del caso fracasaron: en abril de 2026, el juez Kaplan rechazó la solicitud de un nuevo juicio, y la semana pasada, un tribunal federal de apelaciones confirmó la sentencia.
En el texto de la resolución del Senado se destaca que la condena de 25 años «corresponde a la escala excepcional y la intencionalidad de sus delitos, la falta de arrepentimiento y el daño catastrófico para millones de víctimas». Esta es una evaluación directa e inequívoca que, en mi opinión, cierra definitivamente la cuestión de una posible mitigación de la pena para Bankman-Fried a nivel político.
Solicitud de indulto y trasfondo político
El propio Bankman-Fried presentó una solicitud de indulto ante la Oficina de Indultos del Departamento de Justicia de EE. UU., y su petición está actualmente en revisión. Se sabe que apoyó abiertamente a Donald Trump en las redes sociales, y sus padres, según informes de los medios, están buscando activamente un indulto presidencial, contratando abogados vinculados a Trump.
Sin embargo, en enero, Trump excluyó públicamente la posibilidad de indultar a Bankman-Fried. Si la condena se mantiene sin cambios, podría salir en libertad recién en 2044. Es notable que, según informes, después de su liberación, Bankman-Fried planea lanzar un nuevo criptotoken.
Mi análisis: Esta resolución no es solo un gesto político. Demuestra que, incluso en un entorno político polarizado, delitos de esta magnitud, como el colapso de FTX, unen a los legisladores. Las posibilidades de un indulto para Bankman-Fried, en mi opinión, tienden a cero. Su condena no es solo un castigo por delitos específicos, sino también un precedente poderoso que envía una señal clara a toda la industria de las criptomonedas sobre las consecuencias del fraude sistémico.