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18.06.2026
08:11

El estado de Kentucky se ha unido al ataque contra Polymarket y Kalshi: las apuestas deportivas bajo la mira de los reguladores

El 17 de junio, el fiscal general de Kentucky, Russell Coleman, presentó demandas contra dos de las plataformas de mercados de predicción más grandes: Polymarket y Kalshi. Las autoridades estatales afirman que, bajo la apariencia de instrumentos financieros innovadores, estos servicios ofrecen en realidad apuestas deportivas ilegales a los residentes. Las demandas fueron presentadas ante el tribunal del condado de Franklin, donde ambas plataformas son calificadas como "casas de apuestas ilegales".

Según la fiscalía, Polymarket y Kalshi operan sin la licencia correspondiente y no proporcionan a los usuarios las herramientas obligatorias para detectar la ludopatía. Coleman subraya que la posibilidad de apostar por los ganadores de partidos y las estadísticas de los jugadores es "apuestas comunes, solo que con otro nombre".

Los números no mienten: el deporte domina

Según los documentos de una de las demandas, el año pasado Kalshi realizó contratos por un valor de casi $23 mil millones, de los cuales el 89% estaban relacionados con el deporte. En un período selectivo de 2025, la proporción de eventos deportivos fue de aproximadamente el 70%. Las autoridades recuerdan que en Kentucky solo los corredores de apuestas con licencia, aprobados por la Corporación de Carreras y Juegos de Azar del estado, tienen derecho a ofrecer apuestas deportivas.

"Estas corporaciones multimillonarias y sus artimañas legales no resisten ninguna crítica. Como acertadamente dijo uno de los líderes de la asamblea legislativa de nuestro estado: 'Si parece un pato y suena como un pato...'", declaró el fiscal Coleman.

Frente federal y nuevas leyes

El 15 de julio entrará en vigor en Kentucky la Ley de Protección al Consumidor de Apuestas (The Wagering Consumer Protection Act), que prohibirá a los operadores de apuestas deportivas con licencia colaborar con las plataformas mencionadas en las demandas. Mientras tanto, Polymarket y Kalshi se defienden activamente, apelando a la jurisdicción de la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos de EE. UU. (CFTC). Polymarket afirma que las acciones del estado contradicen el sistema regulatorio establecido, mientras que Kalshi insiste en que la supervisión de las bolsas reguladas a nivel federal debe seguir siendo competencia de la CFTC.

El 2 de abril, la CFTC presentó demandas contra Arizona, Connecticut e Illinois, alegando jurisdicción exclusiva sobre los contratos de resultados de eventos. El 10 de junio, la comisión sometió a debate un proyecto de nuevas reglas que propone verificar dichos productos en relación con actividades de juego, guerra y terrorismo. Se han asignado 90 días para su revisión.

Batallas judiciales e iniciativas legislativas

El 17 de junio, un juez federal en Míchigan rechazó la moción de Polymarket contra la regulación a nivel estatal, señalando que los contratos deportivos no son swaps y no están sujetos a la jurisdicción federal. Anteriormente, en abril, el Tribunal de Apelaciones del Tercer Circuito apoyó a Kalshi en su disputa con Nueva Jersey, permitiéndole continuar operando hasta que concluya el litigio.

El 16 de junio, una coalición de la Asociación Estadounidense de Juegos de Azar y la Asociación de Juegos de Azar Indígenas instó al Senado a incluir en la Ley CLARITY una norma que excluya las apuestas deportivas del control de la CFTC. Y en marzo, los senadores Adam Schiff y John Curtis presentaron el proyecto de ley "Prediction Markets Are Gambling Act", que podría prohibir por completo los contratos deportivos a nivel federal.

Recordemos que Polymarket regresó al mercado estadounidense en noviembre de 2025 después de pagar una multa de $1.4 millones y resolver una disputa con la CFTC.

Mi análisis: Kentucky no es la primera ni la última golondrina. Los estados ven en los mercados de predicción una amenaza a su base impositiva y al control sobre los juegos de azar. Sin embargo, los intentos de la CFTC de defender la jurisdicción federal crean un precedente peligroso: si los tribunales comienzan a dividir los contratos entre "swaps" y "apuestas", esto podría sofocar la innovación en el sector. Los inversores deben seguir de cerca la evolución de los acontecimientos: el resultado de esta batalla determinará el futuro de toda la industria de los mercados de predicción en EE. UU.