Kentucky desafía a Polymarket y Kalshi: una nueva etapa en la lucha por la regulación de los mercados de predicciones
El 17 de junio, el fiscal general de Kentucky, Russell Coleman, presentó demandas contra dos de las plataformas de mercados de predicción más grandes: Kalshi y Polymarket. Las autoridades estatales sostienen que, bajo la apariencia de contratos de predicción, estos servicios ofrecen en realidad apuestas deportivas no autorizadas a los residentes, lo que constituye una violación directa de la legislación local.
Las demandas se presentaron ante el tribunal del condado de Franklin, donde ambas plataformas son calificadas como "casas de apuestas ilegales". Según la fiscalía, Kalshi y Polymarket operan sin la licencia necesaria y no proporcionan a los usuarios las herramientas obligatorias para detectar la ludopatía. Coleman subraya que las apuestas sobre resultados de partidos y estadísticas de jugadores son "apuestas comunes, solo que con otro nombre".
Las cifras hablan por sí solas: el año pasado, el volumen de contratos en Kalshi alcanzó casi $23 mil millones, de los cuales el 89% correspondía a eventos deportivos. En un período selectivo de 2025, la proporción de deportes en el volumen de negociación fue de aproximadamente el 70%. Cabe recordar que en Kentucky, solo las casas de apuestas con licencia de la Corporación de Carreras y Juegos de Azar del estado pueden ofrecer apuestas deportivas legalmente.
"Estas corporaciones multimillonarias y sus artimañas legales son insostenibles. Como acertadamente dijo uno de los líderes de la asamblea legislativa de nuestro estado: 'Si parece un pato y suena como un pato...'", declaró el fiscal Coleman.
La situación se agrava porque el 15 de julio entrará en vigor en Kentucky la Ley de Protección al Consumidor de Apuestas (Wagering Consumer Protection Act), que prohibirá a los operadores de apuestas deportivas con licencia colaborar con las plataformas mencionadas en las demandas. Esto crea riesgos significativos para los negocios de Polymarket y Kalshi en la región.
Representantes de Polymarket ya han declarado que las acciones de las autoridades contradicen el sistema regulatorio establecido, donde la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos de EE. UU. (CFTC) desempeña un papel principal. En Kalshi insisten en que la supervisión de los intercambios regulados a nivel federal debe permanecer en manos de la CFTC, no de los estados. Sin embargo, el 17 de junio, un juez federal en Míchigan rechazó la moción de Polymarket contra la regulación a nivel estatal, señalando que los contratos deportivos de la plataforma no son swaps y no están sujetos a la jurisdicción federal.
A nivel federal, la lucha también se intensifica. El 2 de abril, la CFTC presentó demandas contra Arizona, Connecticut e Illinois, insistiendo en su jurisdicción exclusiva. El 10 de junio, el regulador sometió a discusión un proyecto de nuevas reglas que propone verificar los contratos en relación con actividades de juego. Y el 16 de junio, una coalición de asociaciones de juego solicitó al Senado que incluya en la Ley CLARITY una norma que excluya las apuestas deportivas de la competencia de la CFTC. Además, los senadores Adam Schiff y John Curtis prepararon un proyecto de ley, la Ley de Mercados de Predicción son Juegos de Azar (Prediction Markets Are Gambling Act), que podría prohibir por completo dichos contratos a nivel federal.
Cabe recordar que Polymarket regresó al mercado estadounidense el 13 de noviembre de 2025 en modo beta, tras resolver una disputa con la CFTC y pagar una multa de $1.4 millones. Ahora, la plataforma vuelve a estar bajo el fuego cruzado, y el resultado de este enfrentamiento podría marcar la pauta para todo el sector de los mercados de predicción.
Mi análisis: Kentucky no es el primer estado que ataca a Polymarket y Kalshi, y claramente no será el último. Este caso expone un problema fundamental: los mercados de predicción se equilibran en el límite entre la innovación financiera y los juegos de azar. Mientras los reguladores federales intentan acaparar el control, los estados actúan con dureza y rapidez. Si la Ley de Mercados de Predicción son Juegos de Azar se aprueba, seremos testigos no solo de demandas locales, sino de una reestructuración completa de la industria en EE. UU. Los inversores deben ser extremadamente cautelosos: la volatilidad en este sector solo aumentará.