Crypto news

18.06.2026
14:42

Omán introduce un pool nacional obligatorio para todos los mineros con licencia: una nueva etapa en la regulación del sector

майнинг mining

Omán da un paso decisivo hacia la centralización de la minería de criptomonedas. El Ministerio de Transporte, Comunicaciones y Tecnologías de la Información del Sultanato, en colaboración con la empresa Frontier Technologies, ha lanzado un pool de minería nacional al que deben conectarse todos los mineros de activos digitales con licencia en el país. La plataforma tecnológica y la infraestructura de liquidez para este proyecto fueron proporcionadas por Enegix Global.

En la fase inicial, el pool debería acumular alrededor de 10 EH/s de potencia computacional, comparable a los indicadores de los pools públicos de tamaño medio. Esta concentración de hashrate bajo control estatal abre nuevas oportunidades para la monitorización y regulación de la industria, pero al mismo tiempo plantea preguntas sobre la descentralización, que es un principio fundamental de las criptomonedas.

Boom de inversiones en infraestructura minera

Desde 2022, el volumen total de inversiones en minería y construcción de centros de datos en la zona económica libre de Salalah ha superado los 700 millones de dólares. Merece especial atención la plataforma minera con sistema de hidroenfriamiento valorada en 370 millones de dólares, una de las instalaciones más grandes de este tipo en la región. Omán, que busca diversificar su economía alejándose de la dependencia del petróleo, apuesta claramente por sectores intensivos en energía pero potencialmente muy rentables.

La estrategia de Omán recuerda los enfoques de otros estados de Oriente Medio que buscan atraer capital y tecnología al ámbito de los activos digitales. Sin embargo, la conexión obligatoria al pool estatal es un precedente que podría cambiar el equilibrio de poder en la minería regional.

Mi evaluación experta: La iniciativa de Omán es una señal ambivalente para el mercado. Por un lado, legitima la minería a nivel estatal y atrae a grandes inversores institucionales que necesitan certeza legal. Por otro, crea un precedente de centralización del control sobre el hashrate, lo que contradice el espíritu de las criptomonedas. Si estas prácticas se extienden a otras jurisdicciones, podríamos ver una fragmentación del panorama minero global a lo largo de fronteras nacionales.