El rechazo a la IA en TI: el despido está tres veces más cerca de lo que parece
Los datos recientes de una encuesta de Gallup revelan una tendencia alarmante para los profesionales técnicos: aquellos que utilizan inteligencia artificial menos de una vez al mes enfrentan un riesgo de despido tres veces mayor que sus colegas que la emplean al menos mensualmente. Esto no es solo una estadística, es una señal de un cambio fundamental en el mercado laboral.
El estudio mostró que la conservación del empleo hoy en día depende no solo del puesto o la especialización, sino también de la disposición a integrar la IA en las tareas diarias. Entre los empleados despedidos, el 62% admitió haber recurrido a la ayuda de la IA no más de una vez al año o nunca haberla usado. En comparación, entre aquellos que conservaron su trabajo, esta cifra es del 50%. Además, el 28% de los trabajadores activos utiliza la IA con frecuencia, mientras que entre los que perdieron su empleo, solo el 22% lo hace. La brecha es estadísticamente significativa y se mantiene incluso ajustando por edad, educación y sector.
El sector tecnológico bajo presión
Esta tendencia es especialmente marcada en el ámbito tecnológico, donde la proporción de despedidos es del 13% frente al 6% entre los trabajadores activos. Dentro de este grupo, el riesgo para los "usuarios poco frecuentes" de IA es tres veces mayor que para aquellos que utilizan la tecnología regularmente. En otros sectores, también se observa una relación entre el uso de IA y la probabilidad de despido, pero es más pronunciada en la industria tecnológica.
Cabe destacar que solo el 1% de los encuestados vincula directamente los recortes con la implementación de la inteligencia artificial, aunque el 21% de los encuestados informó sobre recortes a principios de 2026. Esto sugiere que la IA actúa no tanto como una causa directa de despidos, sino como un marcador de la adaptabilidad del empleado al cambio.
Comentario del experto: El mercado laboral en el sector tecnológico está atravesando una transformación dolorosa. La IA se está convirtiendo no solo en una herramienta, sino en un filtro que descarta a quienes no están dispuestos a aprender constantemente. Ignorar esta tecnología no es una cuestión de principios, sino de supervivencia profesional. Los próximos trimestres mostrarán cuán rigurosa será esta selección.