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19.06.2026
01:08

Omán centraliza la minería: todas las empresas con licencia están obligadas a operar a través del pool nacional

El enfoque soberano para la regulación de la minería de criptomonedas alcanza un nuevo nivel. El Sultanato de Omán ha lanzado oficialmente un grupo de minería nacional, al que deben conectarse obligatoriamente todas las empresas mineras con licencia que operan en el país.

El proyecto se ha implementado bajo los auspicios del Ministerio de Transporte, Comunicaciones y Tecnología de la Información de Omán en asociación con Frontier Technologies. El socio tecnológico clave fue Enegix Global, que proporcionó la solución de plataforma y la infraestructura de liquidez. De esta manera, el estado obtiene un control total sobre la distribución del hashrate y los flujos de activos minados.

En la etapa inicial, el grupo nacional debe acumular alrededor de 10 EH/s de potencia computacional. Este es un indicador significativo para la región, considerando que el hashrate total de la red de Bitcoin en el momento del lanzamiento supera los 600 EH/s. Sin embargo, para Omán, que aspira a convertirse en un centro regional de activos digitales, este es solo el primer paso.

Boom de inversiones en la zona de Salalah

Desde 2022, las inversiones totales en infraestructura minera y construcción de centros de datos en la zona económica libre de Salalah han superado los $700 millones. El proyecto más destacado es una instalación minera con refrigeración hidráulica, cuyo costo se estima en $370 millones. Estas magnitudes indican una estrategia a largo plazo del estado para atraer capital al sector, a pesar de la volatilidad del mercado.

Comentario analítico: Esta iniciativa es una continuación lógica de la tendencia global hacia la soberanización de la minería. Sin embargo, la conexión obligatoria a un grupo único conlleva riesgos de centralización y puede reducir el atractivo de la jurisdicción para los operadores independientes que valoran la descentralización. La cuestión es si el estado podrá ofrecer comisiones competitivas y condiciones transparentes para la distribución de ingresos, sin ahuyentar a los grandes actores.