Crypto news

19.06.2026
02:35

El G7 hace un llamado a la coordinación global en la lucha contra los robos de criptomonedas por parte de Corea del Norte.

Los líderes del G7 en la reciente cumbre de Evian fijaron oficialmente la necesidad de una acción conjunta contra los robos de criptomonedas y los delitos cibernéticos provenientes de Corea del Norte. En el documento final de la cumbre se destaca que la magnitud de la amenaza de Pionyang ha superado con creces el marco de los ciberataques tradicionales y ahora afecta directamente al sistema financiero global a través de activos digitales.

Aunque no se detallaron medidas específicas para el sector cripto en el comunicado final, el mero hecho de incluir este punto en la agenda del G7 es una señal de que el problema ha pasado de ser una cuestión "de nicho" a una categoría de amenaza para la seguridad nacional y económica. Especial preocupación genera el vínculo entre los robos de criptomonedas y la financiación de los programas nucleares y de misiles de Corea del Norte, lo que convierte la lucha contra estos delitos no solo en un asunto de protección a los inversores, sino en un elemento de estabilidad geopolítica.

La magnitud del problema se confirma con los últimos datos analíticos. En 2025, el volumen de criptomonedas robadas por hackers norcoreanos alcanzó los $2.02 mil millones, un 51% más que el año anterior. El valor total acumulado de todos los activos robados rastreados desde el inicio del monitoreo se estima en al menos $6.75 mil millones. Estas cifras no solo demuestran un aumento de la actividad, sino un fortalecimiento sistemático de la capacidad de Corea del Norte en el ámbito de la ciberdelincuencia.

Comentario de expertos de Cryptalist: Las resoluciones del G7 son un paso político importante, pero sin mecanismos concretos de aplicación y bloqueo de transacciones a nivel de protocolo, seguirán siendo meras declaraciones. El mercado no necesita llamamientos, sino estándares KYC/AML obligatorios para todas las plataformas DeFi y sanciones estrictas contra los mezcladores que atienden a las carteras norcoreanas. Mientras esto no ocurra, $2 mil millones al año son solo la punta del iceberg.