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19.06.2026
04:57

La minería en Rusia: la sombra se disipa — la legalización como el único camino para los negocios

La minería en Rusia ha dejado definitivamente de ser una zona «gris». Con la entrada en vigor de la ley básica a finales de 2024, la industria ha recibido reglas claras. Sin embargo, como muestra la práctica, ocultar la extracción de criptomonedas al estado es prácticamente imposible, y no solo por la burocracia, sino por la física del propio proceso.

Nuevas realidades regulatorias

Según la nueva legislación, las personas jurídicas y los empresarios individuales pueden dedicarse legalmente a la minería solo después de ser incluidos en un registro especial. Para las personas físicas se ha establecido un límite de consumo energético de 6000 kWh, así como la obligación de declarar sus ingresos. A primera vista, el procedimiento parece engorroso, y muchos mineros pequeños aún no han presentado los documentos. Sin embargo, esto es solo cuestión de tiempo.

Durante todo 2025, los organismos de control adoptaron una postura de espera, sin aplicar sanciones severas. Las principales quejas se referían a conexiones ilegales a la red eléctrica. Ahora la situación está cambiando: las primeras multas importantes y casos penales ya están teniendo un efecto aleccionador en el mercado.

El consumo energético: el principal marcador

El factor clave que hace que la minería ilegal sea prácticamente imposible es el consumo colosal y, sobre todo, constante de electricidad. Incluso al intentar ocultarse, los picos anómalos de carga en las subestaciones transformadoras son visibles a simple vista. Las empresas gestoras y las comercializadoras de energía detectan instantáneamente estas desviaciones. Las granjas «grises» están condenadas a ser descubiertas; es solo cuestión de tiempo. Los grandes actores ya lo han entendido y se han legalizado, conscientes de que trabajar en el marco legal es más rentable y seguro.

Beneficios fiscales: la jugada vale la pena

Paradójicamente, el nuevo régimen ha resultado beneficioso para los propios mineros. Ahora el impuesto no se aplica a todos los ingresos por la venta del activo digital, sino solo a la ganancia neta. Además, se permite la amortización del equipo: las personas físicas pueden deducir su costo en un solo período impositivo, mientras que las personas jurídicas y los empresarios individuales pueden extender este proceso a 24 meses o más. En los gastos se incluyen oficialmente los costos de electricidad, alquiler de centros de datos, reparaciones y paradas forzadas.

Según mis estimaciones, en los primeros dos años, el impuesto sobre las ganancias para muchas empresas será prácticamente nulo. Incluso la tasa estándar del 25% para las empresas parece mucho más atractiva que el riesgo de perder capital y libertad por intentar eludir la ley.

Bitcoin: objetivo del ciclo: $180–250 mil

En la valoración del principal activo digital, me baso en indicadores fundamentales. El ruido informativo, las declaraciones de políticos y el análisis técnico no tienen una importancia decisiva. Bitcoin tiene una base sólida: más de 20 GW de infraestructura y dominio en el mercado cripto. En 17 años de observaciones, el precio de mercado de la moneda nunca ha caído por debajo del costo de producción para la mayoría de los dispositivos.

Aunque se esperaba que el rally alcista comenzara en otoño de 2025, el mercado corrigió sus expectativas, encontrando un suelo a principios de 2026. Sin embargo, mis modelos matemáticos permanecen sin cambios: el objetivo mínimo es de $180 mil, el objetivo medio es de $250 mil. Este nivel será el pico del ciclo actual.

Escenario extremo: la «espiral de la muerte»

No se puede descartar un escenario negativo. Si en el momento del halving la tasa cae a $130 mil y el costo de producción sube a $180 mil, surgirá un peligroso desequilibrio. Aproximadamente la mitad de la capacidad mundial podría desconectarse en un solo día, lo que provocaría una salida en cascada de mineros de la red y pánico. Sin embargo, en mi opinión, el gran capital institucional no permitirá una catástrofe y respaldará la tasa al acercarse a la línea crítica.

Opinión del experto: La legalización de la minería en Rusia no es un endurecimiento, sino, en esencia, una «amnistía» para la industria. El estado ha creado condiciones en las que trabajar «de manera legal» no solo es seguro, sino también económicamente eficiente. Los actores que no se adapten a las nuevas reglas corren el riesgo de quedarse no solo sin negocio, sino también con una condena penal. El tiempo de las medias tintas ha pasado.