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19.06.2026
20:59

El pronóstico del oro ha sido recortado: Goldman Sachs reduce el objetivo a $4,900 debido a la postura restrictiva de la Reserva Federal.

Un importante banco de inversión ha revisado su pronóstico anual para el oro, reduciéndolo en $500, hasta los $4,900 por onza. La razón radica en un cambio en las expectativas del mercado respecto a la política monetaria de la Reserva Federal (Fed). Los inversores confían cada vez menos en un recorte de tasas en 2026, lo que ejerce una presión directa sobre el metal precioso.

A pesar de la reducción, los analistas mantienen un optimismo cauteloso para la segunda mitad del año. Sin embargo, no se deben esperar los agresivos ritmos de crecimiento que se proyectaban anteriormente. El factor clave de esta revisión ha sido la disminución de la demanda de fondos cotizados en bolsa (ETF) respaldados por oro.

¿Por qué se debilita la demanda de oro?

Mayo mostró una tendencia preocupante: los inversores retiraron alrededor de $2 mil millones de los ETF globales de oro. Solo se observaron entradas de capital en los fondos europeos, mientras que los fondos asiáticos perdieron $1,2 mil millones, la primera vez desde agosto de 2025. Esto va acompañado de un aumento del sentimiento bajista entre los participantes del mercado, que están cubriendo riesgos de manera más activa.

La razón principal es una reevaluación de la probabilidad de un recorte de tasas de la Fed. Los economistas del banco han retrasado sus pronósticos para el primer recorte de tasas a diciembre de 2026 y marzo de 2027, un escenario que antes parecía menos probable. El mercado está constatando: la era del dinero barato se pospone.

La postura restrictiva de la Fed y sus consecuencias

Esta semana, la Fed mantuvo la tasa de interés clave en el rango del 3,50–3,75%, mientras que el número de partidarios de nuevas subidas aumenta. Ya nueve miembros del regulador contemplan al menos un aumento en 2026. Si esto ocurre, el oro podría caer a $4,400 para fin de año, según los expertos. En este escenario, el metal pierde su atractivo como activo refugio frente a los riesgos políticos.

Es interesante que el ex presidente del Banco de la Reserva Federal de Dallas y vicepresidente de Goldman Sachs, Rob Kaplan, no descartó una subida de tasas ya en septiembre. Esto añade nerviosismo al mercado.

Sin embargo, no todo es tan claro. Los bancos centrales continúan brindando apoyo al oro. En abril, volvieron a aumentar sus reservas, comprando 19 toneladas más de las que vendieron. Alrededor del 45% de los bancos centrales, según una encuesta del Consejo Mundial del Oro, planean aumentar sus reservas durante el año. Esto crea una base sólida para los precios, pero no compensa la presión de la política monetaria estadounidense.

Mi opinión: La corrección actual del pronóstico no es un cambio de tendencia, sino una realidad aleccionadora. El mercado del oro está pasando de un optimismo especulativo a una evaluación fundamental. Mientras la Fed no dé señales claras de un alivio, el metal permanecerá bajo presión. Sin embargo, la demanda estructural de los bancos centrales seguirá limitando el potencial de caída. El nivel clave a observar es $4,400. Su ruptura abriría el camino a una corrección más profunda.