Crypto news

19.06.2026
21:06

El agente de IA Claude Opus 4.7 superó ampliamente a los humanos en el control de un robot perro, con una velocidad 20 veces mayor.

El mundo de las criptotecnologías y la inteligencia artificial sigue sorprendiendo. Esta vez, el equipo de Anthropic presentó los resultados actualizados del experimento Project Fetch. Su esencia es comprobar si una red neuronal es capaz de programar y controlar eficazmente un robot de cuatro patas. Los resultados son impresionantes: el modelo Claude Opus 4.7 completó todo el ciclo de tareas 20 veces más rápido que los mejores equipos de ingenieros humanos que trabajaban con versiones anteriores de la IA.

Autonomía total: desde sensores hasta reconocimiento

En agosto de 2024, en el experimento participaron empleados sin experiencia en robótica. En ese entonces, la IA solo les ayudaba a encontrar soluciones más rápido. Ahora, Claude Opus 4.7 actuó prácticamente de forma autónoma, bajo una supervisión mínima del investigador. La red neuronal realizó de manera independiente:

  • la conexión a videocámaras y LiDAR;
  • la escritura de un programa para el control manual del robot;
  • la creación de un sistema de monitoreo de la trayectoria de movimiento;
  • la configuración de un algoritmo de reconocimiento de objetos.

Cifras que hablan por sí solas

La comparación con los humanos resulta aplastante. El modelo Opus 4.7 resultó ser 18 veces más rápido que el equipo que utilizaba versiones antiguas de IA, y 37 veces más rápido que los ingenieros que trabajaban sin ayuda de un chatbot. Además, el código escrito por la red neuronal resultó ser 10 veces más compacto que el humano. Esto no es solo velocidad, es un nivel de eficiencia cualitativamente diferente.

Los autores destacan que el progreso en robótica ha sido un efecto secundario del escalamiento general de los modelos de lenguaje. Anthropic no implementó algoritmos especializados para el control del hardware. Esto indica que los modelos LLM fundamentales ya son capaces de resolver problemas físicos complejos sin necesidad de ajustes adicionales.

Limitaciones: la física aún no se domina

A pesar del éxito, Claude todavía tiene dificultades con manipulaciones físicas precisas. El modelo logró llevar al robot hasta el objetivo, pero no pudo realizar la tarea de empujar suavemente una pelota hasta un punto específico. Para ello se requiere una retroalimentación compleja en tiempo real, y aquí los humanos aún superan a la IA.

En Anthropic están convencidos de que la industria está entrando en una era de "agentes físicos de IA". Pronto, las redes neuronales podrán utilizar herramientas y equipos estándar con la misma eficacia que ahora usan el código de software.

Opinión de experto: Este experimento es una señal poderosa para el mercado. Si la IA es capaz de reemplazar a todo un equipo de ingenieros en robótica, entonces la industria cripto, donde la automatización y la velocidad son críticas, podría obtener una nueva herramienta para el desarrollo de sistemas descentralizados y soluciones de hardware. Pero, por ahora, el mundo físico sigue siendo el último bastión de la superioridad humana.