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19.06.2026
21:14

Goldman Sachs redujo su pronóstico para el oro a $4,900: la política agresiva de la Fed presiona al mercado

Los analistas de Goldman Sachs han ajustado su pronóstico anual para el precio del oro, reduciéndolo en $500, hasta los $4,900 por onza troy. El factor clave de esta revisión es el debilitamiento de las expectativas del mercado sobre un posible relajamiento de la política monetaria de la Reserva Federal (Fed) en 2026.

Incluso con este ajuste, el banco aún espera un crecimiento del metal precioso en la segunda mitad del año, aunque no tan agresivo como se suponía anteriormente. La revisión del pronóstico, anunciada por los analistas Lina Thomas y Daan Struyven, refleja un cambio fundamental en el sentimiento del mercado.

¿Por qué el oro está perdiendo atractivo?

La razón principal de la revisión fue un notable debilitamiento de la demanda de fondos cotizados en bolsa (ETF) respaldados por oro. Según datos del Consejo Mundial del Oro, en mayo los inversores de todo el mundo retiraron alrededor de $2 mil millones de estos fondos. Los fondos europeos mostraron una pequeña entrada, pero los asiáticos, por el contrario, perdieron $1,2 mil millones, la primera vez desde agosto de 2025. En este contexto, el sentimiento bajista entre los participantes del mercado se ha intensificado.

La disminución del interés en los ETF de oro está directamente relacionada con el hecho de que los mercados sobreestimaron la probabilidad de un recorte de la tasa clave de la Fed. Esta semana, los economistas de Goldman Sachs ajustaron sus pronósticos sobre la tasa para junio y diciembre del próximo año. Anteriormente, esperaban recortes en diciembre de 2026 y marzo de 2027.

«Seguimos siendo positivos sobre las perspectivas a largo plazo del oro, pero a corto plazo mantenemos la cautela: existe riesgo de caída, aunque a mediano plazo no se descarta un aumento», señalaron los analistas.

Postura dura de la Fed y posibles escenarios

Esta semana, la Fed mantuvo la tasa clave en el rango del 3,50–3,75%, pero el número de partidarios de un mayor endurecimiento está aumentando. Nueve representantes del regulador ahora esperan al menos un aumento en 2026.

Si la Fed finalmente decide aumentar la tasa, el oro podría caer a $4,400 para fin de año, pronostican los analistas. En este escenario, el metal se volvería menos atractivo como activo de refugio frente a los riesgos políticos. Rob Kaplan, vicepresidente de Goldman Sachs y ex presidente del Banco de la Reserva Federal de Dallas, no descarta un aumento ya en septiembre.

Cabe señalar que los bancos centrales continúan brindando apoyo al mercado. En abril, volvieron a ser compradores netos de oro, aumentando sus reservas en 19 toneladas. Según una encuesta del Consejo Mundial del Oro, alrededor del 45% de los bancos centrales planean aumentar sus reservas durante el año.

Mi opinión: La reducción del pronóstico de Goldman Sachs es una señal de que la «luna de miel» para el oro en un contexto de alta inflación e incertidumbre geopolítica está llegando a su fin. La retórica hawkish de la Fed es el principal punto de referencia para el mercado, y mientras domine, los metales preciosos estarán bajo presión. Sin embargo, la demanda estructural de los bancos centrales crea un «piso» sólido que evitará que el precio se desplome de manera catastrófica. Los inversores deben prepararse para la volatilidad, pero no para un colapso.