El oro al límite, y el apalancamiento en EE. UU. rompe récords: bitcoin bajo la mira de un doble riesgo
Los mercados financieros están enviando señales de alerta que afectan directamente al sector de las criptomonedas. Mi análisis de la situación actual señala dos factores clave: el sobrecalentamiento del oro y el nivel extremo de apalancamiento en los mercados estadounidenses. Juntos, crean un entorno extremadamente frágil para todos los activos de riesgo, incluido bitcoin.
El oro, tradicionalmente considerado un activo refugio, muestra anomalías no vistas desde 2007. Su volatilidad a 180 días cotiza con una prima de aproximadamente 2,3 veces respecto a la volatilidad del índice S&P 500. Esto ha convertido al metal precioso de refugio en un instrumento especulativo. En febrero, cuando el precio alcanzó un pico de unos 5.500 dólares por onza, el oro se encontraba en un máximo de cuarenta años en relación con su media móvil de 60 meses. Ahora, tras una corrección de aproximadamente el 30%, un rebote desde el nivel de soporte redondo de 4.000 dólares sería técnicamente normal, pero el sentimiento general del mercado sigue sobrecalentado. El aumento del rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 30 años hasta casi el 5,2% —máximo desde 2007— genera presión adicional sobre los activos que no generan ingresos, colocando al oro en una posición desventajosa frente a las acciones.
Apalancamiento récord: 460 mil millones de dólares en juego
Un indicador de riesgo aún más claro es el volumen de especulación con apalancamiento en los mercados estadounidenses. Mis datos muestran que el volumen real de posiciones en ETF apalancados y fondos inversos de EE. UU. alcanzó un récord de 464 mil millones de dólares. Considerando el apalancamiento doble y triple, esta cifra ha aumentado en unos 200 mil millones de dólares desde principios de abril. La mayor parte —320 mil millones de dólares— corresponde a fondos con apalancamiento triple, seguidos por fondos con apalancamiento doble (171 mil millones de dólares). Además, el posicionamiento se ha vuelto extremadamente unilateral: los fondos inversos, que se benefician de las caídas del mercado, representan solo 27 mil millones de dólares. En comparación, durante el mercado bajista de 2022, la exposición total de estos fondos era solo una fracción de los niveles actuales.
Ambas observaciones llevan a una misma conclusión: los mercados están saturados al límite de apuestas alcistas, y los activos refugio están perdiendo su función. Para bitcoin, esto es una señal doble. Por un lado, si los mercados sobrecalentados con apalancamiento récord giran a la baja, BTC, como activo de riesgo, podría verse arrastrado por una ola de ventas forzadas junto con las acciones. Por otro lado, si la confianza en el oro como refugio se debilita, parte del capital, tarde o temprano, comenzará a buscar un nuevo refugio, y entonces bitcoin podría capturar esa demanda.
Mi opinión experta: La configuración actual del mercado se asemeja a un resorte comprimido. Cualquier desencadenante —desde estadísticas macroeconómicas hasta eventos geopolíticos— podría iniciar una reacción en cadena. Bitcoin permanece en una zona de alta volatilidad, y los inversores deberían estar preparados tanto para caídas bruscas como para rallies repentinos, si el capital comienza a fluir desde los activos tradicionales sobrecalentados.