El agente de IA Claude Opus 4.7 supera ampliamente a los humanos en el manejo de un robot perro: la velocidad aumentó 20 veces

El equipo de Anthropic presentó los impresionantes resultados de la segunda fase del experimento Project Fetch. En esta ocasión, el modelo Claude Opus 4.7 demostró su capacidad para programar y controlar de forma autónoma un robot de cuatro patas, y lo hizo 20 veces más rápido que los mejores grupos de ingenieros humanos que trabajaron el año pasado.
Autonomía de nuevo nivel
En agosto de 2024, los participantes del experimento, sin experiencia en robótica, intentaron programar un robot con la ayuda de un asistente de IA. En ese entonces, la red neuronal solo ayudaba a encontrar soluciones. Ahora la situación ha cambiado drásticamente: Claude Opus 4.7 trabajó prácticamente de forma autónoma bajo un control mínimo del investigador. El modelo de forma independiente:
- se conectó a los sensores de video y al lidar;
- escribió un programa para el control manual;
- creó un sistema de monitoreo de la trayectoria del robot;
- configuró el algoritmo de reconocimiento de objetos.
La comparación de rendimiento es impresionante: Opus 4.7 resultó ser 18 veces más rápido que el equipo que usó versiones antiguas de IA, y 37 veces más rápido que las personas que trabajaron sin la ayuda de un chatbot. Además, la red neuronal generó un código que era 10 veces más compacto que el humano, lo que indica una alta eficiencia y optimización de los algoritmos.
Efecto secundario de la escalabilidad
Es importante destacar: Anthropic no implementó algoritmos especializados para el control de dispositivos físicos. Según los desarrolladores, el progreso en robótica fue un efecto secundario de la escalabilidad general de los modelos de lenguaje. Esto significa que estamos observando una propiedad emergente de la IA: la capacidad de adaptarse a nuevas tareas sin entrenamiento especializado.
Donde la IA aún es inferior al humano
Sin embargo, no todo es tan fluido. A pesar del éxito en la navegación, Claude enfrentó dificultades al realizar acciones físicas precisas. El robot logró llegar al objetivo, pero no pudo empujar suavemente la pelota hasta el punto deseado. Esta tarea requiere una retroalimentación compleja en tiempo real, un área donde los humanos aún tienen ventaja.
En Anthropic creen que estamos entrando en una era de "agentes de IA físicos". En el futuro, las redes neuronales podrán trabajar con herramientas y equipos estándar con la misma eficacia que hoy lo hacen con código de software.
Mi análisis
Este experimento confirma una tendencia clave: los agentes de IA están pasando del entorno puramente digital al mundo físico. La velocidad y calidad en la ejecución de tareas de Claude Opus 4.7 son impresionantes, pero las limitaciones en la motricidad fina recuerdan que aún estamos lejos de la autonomía total de los robots. Los inversores deberían prestar atención a las empresas que desarrollan interfaces entre la IA y los dispositivos físicos, ya que esto se convertirá en uno de los principales impulsores de crecimiento en los próximos 2-3 años.
Recordemos que el 13 de junio, Anthropic suspendió el acceso a los modelos Fable 5 y Mythos 5 debido a una directiva del gobierno de EE. UU. en el marco del control de exportaciones, lo que solo subraya la importancia estratégica de estas tecnologías.