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20.06.2026
02:49

Goldman Sachs redujo su pronóstico para el oro a $4,900: la postura restrictiva de la Reserva Federal presiona al mercado

Los analistas han revisado el nivel objetivo del oro para fin de año, reduciéndolo en $500, hasta $4,900 por onza troy. La razón principal radica en el cambio de expectativas sobre la política monetaria de la Reserva Federal.

El mercado confía cada vez menos en un alivio de la política monetaria en 2026. Esto ha afectado directamente el atractivo de inversión del metal precioso. Incluso con el ajuste, el pronóstico sigue siendo positivo para la segunda mitad del año, aunque la magnitud del crecimiento esperado ahora parece más modesta.

Por qué se revisó el pronóstico

El detonante clave fue la fuerte caída en la demanda de fondos cotizados en bolsa respaldados por oro. Los inversores están retirando capitales: en mayo, las salidas netas de estos ETF en todo el mundo ascendieron a unos $2 mil millones. Los fondos europeos mostraron una modesta entrada, pero los asiáticos, por el contrario, perdieron $1,2 mil millones. Es la primera vez desde agosto de 2025 que la región registra una salida neta.

Paralelamente, el sentimiento bajista se intensifica en el mercado. El interés en los ETF de oro está cayendo precisamente en medio de la revisión de las expectativas sobre la tasa de la Fed. Esta semana, los economistas de Goldman Sachs retrasaron su pronóstico de recorte de tasas a junio y diciembre del próximo año. Anteriormente, se esperaba que el primer recorte ocurriera en diciembre de 2026 y el segundo en marzo de 2027.

«Mantenemos una visión positiva sobre las perspectivas a largo plazo del oro, pero a corto plazo nos mantenemos cautelosos: existe riesgo de caída. Sin embargo, a mediano plazo, no se descarta un aumento», señalan los analistas.

Postura dura de la Fed

El regulador mantuvo la tasa clave en el rango de 3,50–3,75%, pero el número de partidarios de un mayor endurecimiento está aumentando. Nueve miembros de la Fed ahora esperan al menos un aumento en 2026.

Si la tasa realmente se incrementa, el oro podría caer a $4,400 para fin de año, según los analistas. En ese escenario, el metal perdería parte de su atractivo como activo refugio frente a los riesgos políticos. El ex presidente del Banco de la Reserva Federal de Dallas, Rob Kaplan, sugirió que el aumento podría ocurrir ya en septiembre.

Mientras tanto, los bancos centrales están brindando apoyo al mercado. En abril, volvieron a comprar más oro del que vendieron, con un aumento neto de 19 toneladas. Según una encuesta del Consejo Mundial del Oro, alrededor del 45% de los bancos centrales planean aumentar sus reservas durante el año.

Mi opinión: La revisión del pronóstico de Goldman Sachs es una señal de un cambio en la tendencia a corto plazo. Sin embargo, la demanda estructural de los bancos centrales sigue siendo un ancla sólida para los precios. A largo plazo, el oro mantiene su estatus como activo refugio clave, especialmente en un contexto de incertidumbre geopolítica. La corrección actual no es motivo de pánico, sino más bien una oportunidad de entrada.