El oro está sobrecalentado, el apalancamiento en EE. UU. alcanza récords: ¿qué significa esto para Bitcoin?
Los mercados están enviando señales de alerta que afectan directamente a bitcoin. Dos observaciones independientes indican que el sistema financiero está sobrecargado de apuestas alcistas, mientras que los activos refugio pierden su rol tradicional. Esta configuración crea un entorno extremadamente frágil para todos los activos de riesgo, incluida la primera criptomoneda.
El oro como activo especulativo: una anomalía inusual
El análisis del comportamiento del oro muestra que el metal precioso posiblemente ya ha alcanzado su pico. Tras una corrección de aproximadamente el 30% desde su máximo histórico cerca de los $5,500 por onza, sería lógico esperar un rebote desde el nivel de soporte redondo de $4,000. Sin embargo, el panorama general indica un sobrecalentamiento.
El indicador clave es la volatilidad del oro a 180 días. Por primera vez desde 2007, cotiza con una prima de aproximadamente 2,3 veces la volatilidad del índice S&P 500. Esto ha transformado al oro de un refugio clásico en un activo especulativo y de riesgo. La última vez que ocurrió una situación similar precedió a la Gran Recesión y expuso una volatilidad anormalmente baja en el mercado de valores. Además, el aumento del rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 30 años hasta casi el 5,2% —máximo desde 2007— genera una fuerte presión sobre activos que no generan ingresos, como el oro y bitcoin.
Apalancamiento récord: una bomba de tiempo
Una señal aún más alarmante proviene del mercado estadounidense. El volumen de activos bajo gestión de los ETF apalancados y fondos inversos de EE. UU. alcanzó un récord de $208 mil millones. Considerando el apalancamiento doble y triple, el volumen real de posiciones supera los $460 mil millones. El crecimiento desde principios de abril ha sido de aproximadamente $200 mil millones. La mayor parte proviene de fondos con apalancamiento triple ($320 mil millones), seguidos por los de apalancamiento doble ($171 mil millones). El posicionamiento se ha vuelto extremadamente unilateral: los fondos inversos, que ganan con las caídas, representan solo $27 mil millones. En comparación, durante el mercado bajista de 2022, la exposición total de estos fondos era solo una fracción de los niveles actuales.
Ambas observaciones llevan a una misma conclusión: los mercados están sobrecargados de apuestas alcistas, y el oro, el refugio tradicional, se ha convertido en un instrumento de especulación. Para bitcoin, la señal es doble. Por un lado, si los mercados sobrecalentados con apalancamiento récord giran a la baja, bitcoin, como activo de riesgo, podría verse arrastrado por una ola de ventas forzadas junto con las acciones. Por otro lado, si la confianza en el oro como protección se debilita, parte del capital tarde o temprano comenzará a buscar un nuevo refugio. Y entonces, bitcoin podría capturar esa demanda.
Mi opinión: la situación actual se asemeja a una cuerda tensa. El apalancamiento récord y el oro sobrecalentado son signos clásicos de una etapa tardía del ciclo. Bitcoin podría encontrarse en el epicentro de la tormenta, pero es precisamente en esos momentos cuando nacen nuevas tendencias. Los inversores deben estar preparados para una alta volatilidad.