Crypto news

20.06.2026
03:18

Goldman Sachs recorta su pronóstico para el oro: $4,900 es el nuevo objetivo ante la postura restrictiva de la Fed

El mercado de metales preciosos recibió una fuerte señal de uno de los principales bancos de inversión de Wall Street. El pronóstico del oro para fin de año se revisó a la baja en $500, hasta los $4,900 por onza troy. El principal catalizador de esta decisión es el debilitamiento de las expectativas sobre un relajamiento de la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos.

Incluso con este ajuste, los analistas mantienen una visión positiva sobre el oro en la segunda mitad del año, aunque ahora no pronostican un rally tan agresivo como se suponía anteriormente. La base de esta revisión es un cambio fundamental en el sentimiento del mercado: los inversores creen cada vez menos en una reducción de tasas en 2026.

Por qué el banco cambió su evaluación

La razón clave de la revisión fue el fuerte debilitamiento de la demanda de fondos cotizados en bolsa (ETF) respaldados por oro. En mayo, se retiraron alrededor de $2 mil millones de estos fondos en todo el mundo. Los fondos europeos mostraron una pequeña entrada, pero los asiáticos, por el contrario, perdieron $1,2 mil millones, la primera salida de esta región desde agosto de 2025. Paralelamente, se observa un fortalecimiento del sentimiento bajista entre los inversores institucionales.

La caída del interés en los ETF de oro está directamente relacionada con la reevaluación de la probabilidad de un recorte de tasas de la Fed. Esta semana, los economistas del banco ajustaron su propio pronóstico de tasas, desplazando el primer recorte esperado de diciembre de 2026 a marzo de 2027.

La postura dura de la Fed presiona al metal

La Reserva Federal mantuvo esta semana la tasa clave en el rango de 3,50–3,75%, pero el número de partidarios de un mayor endurecimiento de la política está aumentando. Ya nueve miembros del FOMC admiten al menos un aumento de tasas en el año en curso. Si esto ocurre, Goldman Sachs pronostica una caída del oro a $4,400 para fin de año; en este escenario, el metal perdería parte de su atractivo como activo refugio frente a riesgos políticos.

Es interesante que el ex presidente del Banco de la Reserva Federal de Dallas, ahora vicepresidente de Goldman Sachs, admite un aumento de tasas ya en septiembre. Esto añade peso adicional al escenario bajista.

Sin embargo, no todo es tan claro. Los bancos centrales continúan brindando apoyo al mercado. En abril, volvieron a ser compradores netos de oro, aumentando sus reservas en 19 toneladas netas. Además, una encuesta del Consejo Mundial del Oro muestra que alrededor del 45% de los bancos centrales planean aumentar sus reservas durante el año.

Mi opinión como analista: Estamos presenciando un conflicto clásico entre la demanda estructural a largo plazo de los bancos centrales y la presión a corto plazo de la política monetaria. Mientras la Fed mantenga una postura agresiva, el oro seguirá bajo presión, pero cualquier indicio de una pausa o un cambio de ciclo podría provocar un fuerte rebote. El nivel de $4,900 no es un suelo, sino más bien una estimación realista en el contexto macroeconómico actual.