Crypto news

20.06.2026
04:55

Goldman Sachs ha recortado su pronóstico para el oro: 500 dólares menos debido a la postura agresiva de la Reserva Federal.

El mercado de metales preciosos recibió una señal seria de uno de los actores clave de Wall Street. El banco de inversión líder ajustó su objetivo de precio para el oro a fin de año, reduciéndolo en $500, hasta los $4,900 por onza troy. La razón de esta revisión no radica en una debilidad fundamental del activo, sino en un cambio en el panorama macroeconómico, concretamente en la revisión de las expectativas sobre la política monetaria de la Reserva Federal.

Los analistas del banco, especializados en los mercados de materias primas, señalan directamente la decreciente confianza del mercado en un recorte de las tasas de interés en 2026. Cuanto más tiempo mantenga la Fed una postura "agresiva", menos atractivo se vuelve el oro como activo sin rendimiento. Esto se refleja directamente en la dinámica de los fondos cotizados en bolsa (ETF): según fuentes del sector, en mayo los inversores retiraron alrededor de $2 mil millones de los ETF globales de oro. Es notable que los fondos europeos mostraron una pequeña entrada, pero los fondos asiáticos perdieron $1,2 mil millones, el peor resultado desde agosto de 2025.

Presión de la Fed y escenarios para el metal

Esta semana, el regulador mantuvo la tasa clave en el rango del 3,50–3,75%, pero la retórica se endureció. Nueve miembros del FOMC ahora contemplan al menos un aumento de la tasa para fin de año. Si este escenario se materializa, los analistas del banco pronostican una caída del oro a $4,400 para fin de año. En ese caso, el metal perdería parte de su atractivo como activo refugio en medio de los riesgos geopolíticos.

Sin embargo, no todo es tan claro. Los bancos centrales continúan actuando como compradores clave. En abril, las compras netas de oro por parte de los bancos centrales mundiales ascendieron a 19 toneladas. Además, una encuesta del Consejo Mundial del Oro muestra que alrededor del 45% de los bancos centrales planean aumentar sus reservas durante el próximo año. Esto crea un sólido "piso" fundamental para el mercado.

Mi opinión: La corrección del pronóstico de Goldman Sachs no es un cambio de tendencia, sino una reacción pragmática al endurecimiento temporal de la política monetaria. La demanda institucional por parte de los bancos centrales sigue siendo un factor estructuralmente alcista. Para los inversores a largo plazo, la corrección actual podría abrir puntos de entrada atractivos, pero a corto plazo, la presión de un dólar fuerte y las altas tasas persistirá. El nivel de soporte clave es $4,400, y su ruptura sería una señal alarmante.