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20.06.2026
05:44

Goldman Sachs redujo su pronóstico para el oro a $4,900: la postura agresiva de la Reserva Federal presiona al mercado

El banco de inversión Goldman Sachs ha revisado oficialmente su objetivo de precio para el oro a fin de año, reduciéndolo en 500 dólares hasta los 4.900 dólares por onza troy. La razón principal de este movimiento es el fuerte debilitamiento de las expectativas del mercado respecto a un relajamiento de la política monetaria de la Reserva Federal (Fed) en 2026. El mercado confía cada vez menos en un recorte de tasas, lo que impacta directamente en el atractivo del metal precioso.

Incluso con este ajuste, los analistas del banco mantienen una visión moderadamente positiva sobre el oro en el segundo semestre, aunque consideran que el ritmo de crecimiento será significativamente más modesto que las estimaciones anteriores. El factor clave que ha socavado el escenario alcista ha sido el fuerte enfriamiento del interés en los fondos cotizados en bolsa (ETF) respaldados por oro.

Salida de capitales y sentimiento bajista

Según datos del Consejo Mundial del Oro, en mayo los inversores retiraron alrededor de 2.000 millones de dólares de los ETF globales de oro. La única región que registró entradas fue Europa. Los fondos asiáticos, por el contrario, perdieron 1.200 millones de dólares, el primer resultado negativo desde agosto de 2025. En este contexto, el sentimiento bajista se ha intensificado notablemente en el mercado, como lo confirma la actividad en opciones.

El debilitamiento de la demanda de ETF está directamente relacionado con el cambio en las expectativas sobre la tasa de la Fed. Esta semana, los economistas de Goldman Sachs ya trasladaron sus pronósticos de recorte de tasas a junio y diciembre del próximo año. Anteriormente, esperaban el primer movimiento en diciembre de 2026 y marzo de 2027.

Postura restrictiva de la Fed y riesgos para el oro

La Fed mantuvo esta semana su tasa de interés clave en el rango del 3,50–3,75%, pero crece el número de partidarios de un mayor endurecimiento de la política. Ya nueve miembros del regulador contemplan al menos una subida de tasas en 2026. Si esto ocurre, Goldman Sachs pronostica una caída del oro hasta los 4.400 dólares a fin de año: el metal perdería parte de su atractivo como activo refugio frente a riesgos políticos.

El ex presidente del Banco de la Reserva Federal de Dallas y vicepresidente de Goldman Sachs, Rob Kaplan, no descartó en una entrevista con Bloomberg que la primera subida podría producirse ya en septiembre.

No obstante, los bancos centrales siguen brindando apoyo al mercado. En abril volvieron a ser compradores netos, aumentando sus reservas en 19 toneladas. Una encuesta del Consejo Mundial del Oro también muestra que alrededor del 45% de los bancos centrales planean aumentar sus reservas durante el año.

Comentario del analista: La reducción del pronóstico de Goldman Sachs es una señal importante, pero no una sentencia para el oro. Observamos cómo los factores macroeconómicos (tasas de la Fed) superan temporalmente la demanda estructural de los bancos centrales. Sin embargo, si los reguladores continúan comprando el metal al mismo ritmo y las expectativas de inflación se mantienen altas, la corrección actual podría ser solo una pausa antes de un nuevo repunte. Los inversores deben seguir de cerca la retórica de la Fed en los próximos meses, ya que será la que determine la trayectoria de los precios del oro en el segundo semestre.