Crypto news

20.06.2026
09:21

Goldman Sachs recortó su pronóstico del oro a $4,900: el mercado dejó de creer en el relajamiento de la Reserva Federal.

Los analistas de Goldman Sachs han revisado su objetivo de precio para el oro a final de año, reduciéndolo en 500 dólares hasta los 4.900 dólares por onza. La razón radica en un cambio fundamental en las expectativas del mercado: los inversores creen cada vez menos en una reducción de las tasas de interés de la Reserva Federal (Fed) en 2026.

La corrección de la previsión está relacionada con un notable debilitamiento de la demanda de fondos cotizados en bolsa (ETF) respaldados por oro. Según el Consejo Mundial del Oro, en mayo los inversores retiraron alrededor de 2.000 millones de dólares de estos instrumentos a nivel mundial. Es notable que la única región que mostró entradas netas fue Europa. Los fondos asiáticos, por el contrario, perdieron 1.200 millones de dólares, la primera salida desde agosto de 2025. En este contexto, el sentimiento bajista se intensifica en el mercado.

El motor clave de esta dinámica es la revisión de las expectativas sobre la política monetaria de la Fed. Esta semana, los economistas de Goldman Sachs retrasaron sus pronósticos para el primer recorte de tasas de diciembre de 2026 a marzo de 2027, lo que refleja la creciente confianza del mercado en que el regulador mantendrá una postura restrictiva.

La Fed endurece su retórica

La Reserva Federal mantuvo esta semana su tasa de interés clave sin cambios en el rango de 3,50–3,75%, pero el número de partidarios de una subida está aumentando. Ya nueve representantes del regulador contemplan al menos un aumento en 2026. El expresidente del Banco de la Reserva Federal de Dallas, Rob Kaplan, no descarta que esto pueda ocurrir ya en septiembre.

En un escenario donde la Fed finalmente suba las tasas, los analistas de Goldman Sachs pronostican una caída del oro a 4.400 dólares para finales de año. En tal situación, el metal precioso pierde atractivo como activo refugio frente a los riesgos políticos.

No obstante, los bancos centrales continúan brindando apoyo al mercado. En abril, volvieron a ser compradores netos, aumentando sus reservas en 19 toneladas netas. Una encuesta del Consejo Mundial del Oro muestra que alrededor del 45% de los bancos centrales planean aumentar sus reservas durante el año.

Opinión de expertos: La reducción de la previsión de Goldman Sachs no es un cambio de tendencia a largo plazo, sino un ajuste ante las realidades macroeconómicas cambiantes. La actividad compradora de los bancos centrales sigue siendo un ancla fundamental sólida para el oro, pero a corto plazo, la postura restrictiva de la Fed ejercerá presión sobre el metal. Los inversores deberían prepararse para una mayor volatilidad y revisar sus expectativas de rentabilidad de los activos refugio.