¿Cerrará Irán el estrecho de Ormuz? El acuerdo en Islamabad se ha resquebrajado.
El frente geopolítico vuelve a intensificarse. El 20 de junio de 2026, el Comando Central "Khatam al-Anbiya" —el estado mayor conjunto de las fuerzas armadas de Irán— anunció el cierre del estrecho de Ormuz para la navegación. La razón oficial: la violación del memorando de Islamabad por parte de Estados Unidos e Israel. Esta medida amenaza no solo el frágil armisticio, sino también la estabilidad de los mercados energéticos mundiales.
La decisión de Teherán tomó por sorpresa a los participantes del mercado, que apenas unos días antes celebraban la reducción de las tensiones. Recordemos que a mediados de junio de 2026 se firmó el memorando de Islamabad de 14 puntos, que estipulaba el fin del bloqueo naval de los puertos iraníes por parte de Estados Unidos y el compromiso de Irán de garantizar el libre paso de buques comerciales durante los primeros 60 días. Este documento fue un catalizador para la caída de los precios del petróleo y la reanudación de la navegación en la región.
¿Qué salió mal?
Según el comunicado del comando iraní, Israel continúa las operaciones militares en el Líbano, lo que se considera una violación directa de los términos del memorando. "El primer paso" —así llamaron en Teherán al cierre del estrecho— va acompañado de una advertencia sobre medidas más severas en caso de que continúe la "agresión". Los medios estatales iraníes transmiten unánimemente esta postura, respaldándola con referencias a los ataques de Estados Unidos e Israel a finales de febrero de 2026.
Es importante comprender la magnitud de las consecuencias. A través del estrecho de Ormuz se transportan diariamente unos 21 millones de barriles de petróleo y productos derivados, lo que representa aproximadamente el 20% del consumo mundial de hidrocarburos líquidos y una cuarta parte de todo el comercio marítimo de petróleo. Además del petróleo, a través del estrecho transitan grandes exportaciones de gas natural licuado de Catar y los EAU. Prácticamente no existen rutas alternativas para los países del Golfo Pérsico, lo que convierte a esta región en un nodo crítico para la seguridad energética global.
Mercados a la espera de un shock
Aunque aún no hay confirmación oficial por parte de Estados Unidos sobre el cierre del estrecho —el vicepresidente JD Vance, por el contrario, indica lo contrario—, la mera amenaza puede provocar un fuerte aumento de la volatilidad. Los mercados ya habían descontado un escenario optimista de distensión, y ahora tendrán que reevaluar los riesgos de oferta. El memorando de Islamabad, que hace apenas unos días contribuyó a la caída de los precios del petróleo, podría resultar ahora una ficción.
Mi evaluación analítica: La situación recuerda al clásico juego de "quién parpadea primero", pero las apuestas son increíblemente altas. Incluso si el cierre del estrecho resulta ser una medida temporal, el mero hecho de esta maniobra por parte de Irán socava la confianza en cualquier acuerdo futuro. Para el mercado de criptomonedas, esto implica un fortalecimiento de la correlación con los precios del petróleo y un aumento de la demanda de activos refugio, como Bitcoin. Los inversores deben prepararse para un período de mayor turbulencia.