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20.06.2026
21:30

Avance en redes cuánticas: Por primera vez se entrelazan tres cúbits atómicos remotos

El mundo de las tecnologías cuánticas ha sido testigo de un momento histórico. Un grupo de investigación, que unió esfuerzos de la Universidad de Duke y la empresa IonQ, implementó con éxito la primera red cuántica completamente distribuida de tres nodos, basada en cúbits atómicos individuales. Este logro marca una etapa fundamentalmente nueva en el desarrollo de la arquitectura de la computación cuántica.

En el marco del experimento, los científicos lograron formar un estado entrelazado tripartito, conocido como estado de Greenberger-Horne-Zeilinger (GHZ). Tres nodos cuánticos, separados en el espacio, se conectaron entre sí mediante canales fotónicos. La innovación clave aquí es el uso precisamente de cúbits atómicos individuales, que pueden controlarse, leerse y, lo más importante, escalarse de forma independiente.

Escalabilidad: el principal dolor de cabeza de la industria cuántica

El problema fundamental en el camino hacia la creación de potentes ordenadores cuánticos es la escalabilidad. Construir un único procesador cuántico gigante con miles y millones de cúbits es increíblemente complejo debido al ruido, los errores de decoherencia y las limitaciones físicas del equipo. Por esta razón, la industria se inclina cada vez más hacia un paradigma modular. En lugar de un único chip monolítico, se crea una red de múltiples módulos cuánticos más pequeños, conectados entre sí mediante canales ópticos. Este enfoque, en esencia, repite la evolución de Internet clásico, donde las capacidades computacionales están distribuidas.

El nuevo experimento es un paso directo en esta dirección. Demuestra que las «memorias cuánticas» atómicas individuales pueden formar un único estado cuántico compartido a través de conexiones fotónicas, manteniendo al mismo tiempo una impresionante precisión en las operaciones.

Cifras y evidencias

La fidelidad del estado entrelazado obtenido osciló entre el 84% y el 88%. Es un excelente indicador para una configuración tan compleja. Además, los investigadores lograron por primera vez cerrar la llamada «brecha de detección» para un estado cuántico multicomponente completamente distribuido. Los resultados también confirmaron la violación de la desigualdad de Mermin, una de las pruebas más estrictas que demuestran la presencia de correlaciones cuánticas auténticas, y no clásicas.

El equipo de IonQ ya había demostrado anteriormente el entrelazamiento entre dos sistemas iónicos remotos. Ahora, la arquitectura se ha ampliado a tres nodos completos. Esto no es solo una mejora incremental, sino un salto cualitativo que demuestra la viabilidad del enfoque distribuido.

Mi opinión experta: Aunque la aplicación comercial de tales redes es algo de un futuro lejano, este experimento es un bloque de construcción fundamental para el Internet cuántico. La capacidad de crear sistemas cuánticos distribuidos y tolerantes a errores a partir de módulos atómicos estandarizados podría cambiar radicalmente todo el paradigma de la computación y las comunicaciones seguras. Estamos presenciando el nacimiento de una arquitectura que, posiblemente, se convierta en el estándar dentro de 10 a 15 años.